Posteado por: Norberto | 11 noviembre 2011

Sri Lanka


Sábado, 12 de noviembre.

Salimos a las 15 horas en un vuelo de Qatar Airways con destino a Doha. El avión es muy moderno y el servicio estupendo, con razón ha sido elegida mejor aerolínea del año. Nos sirvieron whisky y brandy durante el vuelo así que se hizo muy llevadero. Aterrizamos en Doha a las 12 de la noche y atravesamos en bus el enorme aeropuerto para hacer el transfer urgente a Colombo. El nuevo avión es más pequeño y antiguo ya apenas somos españoles en el pasaje.

Avanzamos hacia el sol, apenas podemos dormir porque amanece muy pronto. Aterrizamos a las 8 de la mañana de un día radiante de sol y calor tropical.

Domingo, 13.

El aeropuerto de Bandaranaike es moderno, se ve que el país es diferente a la India, mas adelantado, limpio y ordenado. Los trámites de la llegada son rapidísimos, solo nos entretenemos en cambiar euros, a 147 rupias por 1 euro.

Salimos del aeropuerto a tomar un tuktuk hasta la playa de Negombo, a 20 minutos de trayecto. La impresión primera no es muy atrayente, el hotel Topaz Beach es viejo y deprimente, la zona es fea y destartalada y la playa tampoco invita al baño, la piscina del hotel menos aún. Pasamos la mañana en la habitación recuperando sueño y a cubierto del terrible calor, a la caída de la tarde salimos a conocer la zona y tomar nuestras primeras Lions,  ligeras y sabrosas cervezas locales de 650 ml.,  que nos alimentarán a lo largo de todo el viaje.

Para aliviar un poco el encontronazo con Asia, decidimos darnos el gusto de ir a cenar al Jetwing Blue, hotel de lujo de la cadena del mismo nombre. Cenamos en el club de playa, velas y camareros alrededor, un exótico menú degustación por 16 euros: ensalada tibia de papaya a la plancha, crema de vegetales, brocheta de cordero, timbal de atún con gambones, pastel de mango con virutas de chocolate. La comida sinhalesa se presenta muy bien.

Lunes 14

Nos levantamos a las seis de la mañana y salimos corriendo sin desayunar en un tuktuk a la estación de autobuses, unas calles antes de llegar vemos el autobús a Kandy, el conductor del tuktuk nos para el autobús y nos subimos rápidamente, resulta que es el bus normal destartalado sin aire acondicionado y lleno de gente, va parando en todos los pueblos, tarda unas cuatro horas en hacer 115 kilómetros atravesamos las llanuras interiores del país, paisajes muy verdes con bosques de cocoteros, campos de arroz, lagunas y muchos pueblos, suben continuamente al autobús vendedores de comida y otras cosas, las puertas van abiertas para dejar entrar el frescor del aire.

Llegamos a la caótica parada de autobuses de Kandy y enseguida cogemos un tuktuk hacia el hotel Kandy View que esta al otro lado de la ciudad. El establecimiento es mas agradable que el de Negombo y eso que cuesta la mitad de precio unos 21 euros la noche con desayuno, nos dan una habitación en el último piso cuya dos paredes laterales están acristaladas completamente por lo que teníamos unas vistas excelentes a las montañas, incluso estando tumbados en la cama. Ya vamos notando la proverbial amabilidad de los cingaleses, el dueño nos aconseja y ofrece ayuda pero sin ninguna presión, aceptamos el ofrecimiento de acoplarnos con una pareja rusa para el viaje a Sigiriya compartiendo un coche.

Resuelto el transporte de la próxima etapa nos dedicamos a recorrer Kandy tranquilamente, paseamos por el lago, el templo del Diente de Buda, las animadas calles del centro donde hay un moderno y fresquísimo centro comercial. Un paseante nos indica hablando “español” donde esta el mercado diciendo: “maragato” “maragato”, pensamos que bien nos sentaría ahora un cocido maragato pero me temo que no se refería a esto. Comimos en la fría atmósfera de un Pizza Hut y luego nos retiramos a descansar al hotel, por la tarde otro relajante paseo y cervecita Lion en el clásico Queens Hotel, cena en el hotel y a la cama pronto.

Martes 15
Mañana en los jardines de Peradeniya. Un maravilloso jardín botánico, joya del mundo vegetal: árboles gigantes, flores inimaginables, bandadas de murciélagos y muchísimas parejas haciendo manitas tras los arbustos. Estuvimos unas 3 horas Hasta que el calor asfixiante nos lleva de vuelta al hotel. Por la tarde fuimos a ver un espectáculo folclórico, bailes de máscaras en el Centro de Artesanías, al lado del templo.


Miércoles 16
Salimos con la pareja rusa en una furgoneta hacia Dambulla, sobre las 8 de la mañana, 60 kilómetros en dirección norte, con intención de visitar el Templo de las Cuevas, una de las principales atracciones de Sri Lanka.
Las afueras de Kandy son bastante feas, pero luego va desapareciendo el bullicio y el campo se vuelve muy tranquilo, mucha selva, salpicada de arrozales. Atravesamos Matale sin parar y llegamos al templo de Dambulla a media mañana.


¡Hala!, a subir escaleras; parece que todos los templos de Sri Lanka están protegidos por unas escaleras imponentes. Aquí se parte de un templo nuevo, muy hortera. construido con fondos japoneses y, después de subir un buen rato, se alcanzan los Templos de la Cuevas. Son cinco cuevas embutidas en la roca, los interiores son sobrecogedores, las numerosas estatuas de Buda parecen recobrar vida a la luz de la semipenumbra. Por supuesto que tenemos que recorrer el recinto descalzos, menos mal que el suelo de la cueva está fresco.
Después de la visita, de una hora y media, continuamos hasta llegar al pie de la roca de Sigiriya, y allí dejamos a los de Moscú, dispuestos a subir los cinco mil escalones, bajo el tórrido sol del mediodía Singalés.
El chofer nos lleva al Lakmini Guest House, de la que teníamos buenas referencias por internet. El dueño, señor Chandry, es amabilísimo, pero la casa es la peor de las que estuvimos en Sri Lanka. De todos modos nos quedamos, por si acaso no encontrábamos nada mejor. La atracción principal de la guest house es un chamizo construido en lo alto de un árbol con una buena vista de la Roca; como están haciendo obras, el jardín esta lleno de escombros y deshechos. Míster Chandry se empeñaría en servirnos toda la comida allí arriba, a lo que nos negamos radicalmente. Una vez instalados, el chofer nos llevo a comer al mejor restaurante de Sigiriya, un sitio de cierta categoría al pie de la Roca la cuenta fue ridícula, unos siete euros por persona incluyendo la cerveza muy fría, cosa difícil de conseguir, a no ser en buenos establecimientos.
Después de descansar entre las sospechosas sábanas del alojamiento de míster Chandry nos dimos una vuelta por los campos aledaños hasta llegar a un precioso lago cubiertos con lotos, los campesinos se aseaban después de acabar sus labores en esta agua supuestamente llena de animales. Nosotros no nos atreveríamos a meter ni un solo dedo.
Cansados del paseo, aceptamos la sugerencia de Lal, el chico del tuktuk de la casa, de darnos un masaje ayurvédico, una técnica muy extendida en Sri Lanka, nos llevó por carreterillas en el interior de la selva hasta llegar al supuestamente mejor centro ayurvédico de la comarca, que era una simple cabaña en penumbra, el manager doctor se asemejaba mas a un encargado de  club  de alterne, que a un médico de confianza. Nos animamos al ver salir a un matrimonio alemán de edad avanzada, y después de mucho regateo, contratamos un masaje completo de una hora por trece euros cada uno; el masaje fue una de las mejores experiencias del viaje.
Esa noche cenamos el omnipresente rice and curry, preparado por la señora de Chandri, comida muy, muy popular. Después a la cama, la primera con mosquitera, y parece que funcionó a la perfección.

Jueves,17. La Roca del León

A las 8 de la mañana estamos en las taquillas de entrada al recinto. Compramos dos “Rounds Tickets” por 38 euros cada uno, para usarlos aquí y en Polonnaruwa. El precio es escandaloso, pero es lo que hay que pagar,  si se quiere visitar lo más sobresaliente de la herencia arqueológica del país.

La parte baja del recinto son ruinas de los jardines palaciegos, restos de piscinas y estanques. Al pie de la Roca comienza una subida interminable de escalones tallados en la piedra hasta alcanzar la oquedades donde están pintadas las doncellas de Sirigiya, se cree que son las concubinas reales, los frescos están muy bien conservados. La siguiente parada es la Pawns Gate o Puerta de las Garras, es la entrada al recinto de la cima de la Roca: originalmente era la figura de un león tallado en la mole rocosa, la puerta eran las fauces. Ya afrontamos el tramo final de las escaleras. La cima era un lugar de asueto real más que palacio o fortaleza, las vistas desde aquí abarcan una gran extensión de selva del Parque Nacional de Minneriya, colinas, lagos, templos sobresaliendo del manto boscoso. Hemos empleado una hora y media en la subida, lenta subida debido al calor. Bajamos más rapidito pero con cuidado por los carteles de  “Silence,hornets attacks”.

Nos espera Lal para llevarnos al elephant safari. Nos enseñan a Wanda, un enorme paquidermo con la piel moteada de rosa, que va a ser nuestro transporte. Desechamos la opción de montar “natural way”, o sea, a pelo y les hacemos montar una gran cesta en el lomo del animal, donde nos acomodamos nosotros dos y tres italianos más. Durante una hora nos lleva por los  del pueblo, incluso se mete en un lago hasta las rodillas. El recorrido es divertido pero, al cabo de un rato, el trasero se resiente por el traqueteo. Flanqueando al elefante va el guía, el cuidador,  y un chico haciendo fotos con nuestras cámaras.

La excursión está bien para los 14 euros cada uno, más la propina a los chicos.

Después de una refrescante ducha en la guest house, salimos en el tuk tuk de Lal, que tiene unos asientos mullidísimos, hacia Polonnaruwa, una hora de trayecto. Aquí nos despedimos del servicial Lal, después de dejarnos instalados en el Siyanco Tourist Resort. Este hotel, de propiedad china, es moderno, limpio y confortable, la atención del personal es muy formal.

Por la tarde paseamos por la orilla del gran lago de la ciudad y contratamos con Mr. Badulla,  un amigo de Lal, ( pues nos van pasando de uno a otro), unas bicis para mañana, todo el día de alquiler por 1 euro,  y un taxi para volver a Kandy por 45€.

Comemos y cenamos en el hotel, pues no vimos otros sitios más adecuados. Charlamos con el jefe de camareros y nos cuenta que gana unos 140€ al mes y que la vida está muy cara últimamente; nos pregunta por nuestra vida, trabajo y sueldos y la verdad es que da reparo hablarle de los sueldos en Europa.

Viernes,18. “Templos,templos y más templos…”

A las ocho, con la fresca, montamos en las bicis y nos vamos para el recinto arqueológico de Polonnaruwa. Es una gran extensión de jungla salpicada por templos, monasterios y palacios.Vamos de unos a otros por senderos llanos y sombreados por donde enfilamos las cómodas bicicletas. En algunos recintos hay que descalzarse y en otros no es necesario al estar abandonados al culto. Pasamos una buena mañana sin apenas cansarnos, terminamos entrando al museo arqueológico, más que nada para respirar un rato el aire acondicionado.

Por la tarde recorrimos las orillas del lago en bici también. De pronto, nos cayó una buena tromba de agua y tuvimos que refugiarnos en un tenderete, charlamos un rato con los clientes con el tema de siempre:… Spain,good country, champions of the world! Nos fió una botella de agua porque no teníamos suelto y se la pagamos a la vuelta del hotel Sudu Araliya, donde paramos a tomar unas lions.

Sábado,19. “El Tren de las Colinas del Té”

Día completo de viaje.Salimos a las nueve de Polonnaruwa en el taxi y no paramos hasta Peradeniya, cerca de Kandy, de donde sale el tren para las tierras altas. Compramos dos billetes de 1ª en el “vagón observatorio” por 4 euros cada uno. El coche de “lujo” es de risa, claro que comparado con la 2ª sí que hay gran diferencia. Lo bueno es que tiene grandes ventanillas,  la parte trasera es todo un gran panel de cristal, ventiladores en el techo, y mullidos asientos a los que no les han cambiado la tapicería desde que los construyeron. Estamos contentos instalados comodamente para lo que será un agradable trayecto.

El tren avanza lentamente entre un paisaje sorprendente y cambiante, de la jungla  y arrozales de la llanura baja pasamos a las colinas de campos de té, bosques de coníferas, riachuelos y cascadas. Entran vendedores en el vagón ofreciendo té, café, pasteles de carne y pescado, fruta y dulces, compramos dos naranjas y el amable vendedor nos las da ya peladas y todo.

Llegamos sobre las cuatro de la tarde a Nanu Oya y tomamos un taxi para subirnos a Nuwara Eliya, a unos 10 km montaña arriba.El taxista nos recomienda el Hotel Trevene.

Posteado por: Norberto | 26 junio 2011

Oporto y Guimaraes

” Ciudad inconfundible entre todas,

guardémosle el respeto que se debe a su grave belleza”

“Viaje a Portugal”, José Saramago.

Para ver el album completo de fotos:

Oporto 

Sábado, 18 de junio de 2011

Dejamos Villalba, camino al aeropuerto, sobre las 7 de la mañana, porque nuestro vuelo de Ryanair sale a las 9 y veinte. Llegamos a Oporto a las 9,45, hora portuguesa, ¡tenemos todo el día para disfrutar de la ciudad, que nos recibe con un sol espléndido y una brisa muy refrescante! Desde el avión llama la atención lo intensamente poblada que está toda la región. El aeropuerto es pequeño y modernísimo, lo mismo que el metro ligero, que en media horita nos deja en la estación de Marques, donde está nuestro hotel Tryp Porto Centro, que de centro centro  tiene poco. Se puede llegar al corazón de la ciudad en diez minutos de paseo, pero el barrio es feísimo y muy tranquilo en esta mañana de sábado. El hotel en sí es muy moderno y confortable.

Nos lanzamos a descubrir la ciudad bajando por la Rua Santa Catarina, la más comercial de la ciudad, y topamos con la primera de las magníficas iglesias azulejadas de Porto: la Capela das Animas. También entramos en el famoso mercado de Bolhao. El centro de la ciudad nos parece decadente, derruido, descuidado…pero lleno de ese encanto decimonónico, relajado y de  agradable provincianismo. Pasamos por la hermosa avenida de Aliados, por Clerigos y entramos en la famosa librería Lello & Irmao, una joya de decoración barroca.

Avenida dos Aliados

A eso de la 1 y cuarto, entramos a comer en la Churrascaria Central do Clerigos, en la rua da Fabrica, una tasca de auténtico ambiente portugués, comimos estupendamente y barato: caldo verde, tripas (callos), bacalao ao modo de Braga,cerveza y café. Todo por 7,50 por persona.Se puede decirr que aquí, uno no es atracado por los hosteleros, como en España, ¡un arómatico café brasileño sale por 60 céntimos, en cualquier bar! Después de la comida volvemos en metro al hotel para dormir una buena siesta.

A las cinco salimos de nuevo, bajamos hasta Sao Bento, la Se. el barrio de Barredo y Ribeira. La ciudad nos cautiva por su escénica belleza, muchísimas casas deshabitadas están a punto de desmoronarse, palacios y casonas  abandonadas parecen esperar un milagro que les devuelva el antiguo esplendor.

Vista desde la Se

Compramos unas prendas de abrigo en una tienda de Batalha porque realmente hacía fresco y no echamos nada adecuado en el equipaje.También compramos unos típicos manteles en la rua Mouzinhos. Tomamos café en el suntuoso Majestic, histórico café, ahora asaltado por los turistas. Nos gustó la zona de la Se, catedral, y su mirador. De aquí al río se derraman las intrincadas callejuelas del Barredo, hasta llegar al padre Douro, que se vuelve acogedor en las terrazas de la Ribeira, llenas de animación. Por el puente Luis I cruzamos a la otra orilla, Vilanova de Gaia, una ciudad diferente en todo de Porto. Aquí abundan los locales modernos de diseño, hay un teleférico y el consabido centro comercial.

Tomamos un tawny, variedad de oporto, Santa Cruz, tumbados en sendas hamacas disfrutando de las vistas del río al atardecer.

Fuimos a cenar, huyendo de los restaurantes turísticos de Ribeira, a un bar de Praça de Batalha, a probar la típica francesinha, una bomba calórica que no pudimos acabar. Volvimos caminando al hotel tratando de digerir las francesinhas, antes de caer rendidos en las cómodas camas del Tryp Porto.

Domingo, 19 de junio.

¡Cumpleaños feliz!  Hoy cumplo 56 años y me siento genial después de dormir profundamente hasta las 6,30 de la mañana. Amanece un día radiante y más cálido que los anteriores. Paramos un taxi y le pedimos ir rápido a la estación de Sao Bento y poder coger un tempranero tren a Guimaraes, el taxista, natural de allí, nos adelanta que es una ciudad de postal, preciosa y que su hijo va hoy precisamente a enseñarsela a su namorada. Desayunamos en el café de la estación con unos bollos buenísimos. El “cercanías” es moderno, como el resto del transporte público, en contraste con la vetustez de la ciudad.

En una hora y poco, después de 22 paradas, atravesando verdes colinas, bosques, maizales, viñedos y muchísimos nuclesos de población diseminados, llegamos a dónde “nasceu” Portugal, Guimaraes.

¡Pués, sí! es una auténtica maravilla, una joya medieval de tamaño medio, cuyo centro histórico está bien conservado. Al contrario de Porto, todo está cuidado y restaurado, quizá porque va a ser capital cultural europea en el 2012. La villa está animada, muchos turistas llenan los cafés de las placitas, al resguardo del calor que se nota, al estar  la ciudad más alejada del mar.

Visitamos el interior del cuidadísimo Paço de los Duques de Braganza y entramos en las ruinas del impresionante castillo. Callejeamos por el pueblo y entramos en un recoleto museo al lado de la iglesia principal donde se exhibe una rica colección de porcelanas. Comimos en un centro comercial un plato completo de picanha, espeto de ternera a la brasileña con feijoada.

Tomamos el tren de vuelta de las 4 y nos fuimos directos a descansar las doloridas piernas al hotel.

Salimos a cenar en un sitio algo especial para celebrar mi aniversario, elegimos Casa Alzira, en la Ribeira. Pero primero subimos a la calzada alta del Puente Luis I para disfrutar del atardecer sobre el Duero, luego bajamos por la ladera de Gaia y cruzamos por la calzada inferior hasta el restaurante. ¿Qué decir de la cena?… Unas vistas increíbles, servicio de diseño, camareros modelos y precios españoles. Comimos ensalada, paté de atún, filete de novillo al oporto y filetes de pulpo a la plancha, todo bastante escaso, con un vino verde. Pagamos 65 €. Los restaurantes de Ribeira es lo que se llama trampa para turistas, aquí la comida es lo de menos, lo que importa es cenar viendo las laderas de la ciudad y el puente iluminado.

Lunes,20 de junio

Hoy la ciudad recobra el pulso después del fin de semana, se ve más gente y tráfico pero sin aglomeraciones.

Salimos más tarde del hotel y bajamos hacia el río por la zona de la derecha para ver el Palacio de la Bolsa y el mercado Ferreira Borges, que ahora es un moderno local con clubes de música. Después subimos al autobus 500 que recorre la orilla del Duero y el paseo marítimo. Las playas son bastante rocosas y muy frías, apenas hay bares o restaurantes. En la avenida Boavista tomamos el 201 para volver al centro. Nos bajamos para ver la Casa de la Música, un edificio de diseño contempóraneo y desde allí bajamos andando hasta el Palacio de Cristal y sus preciosos jardines y miradores. De aquí otro bus hasta la Churrascaria  Iparay en Sa Bandeira, donde comimos unos “entrecostos” a la brasa y varios “finos” (cañas de cerveza).

Después de la siesta fuimos en el metro hasta Gaia, como es exterior se ven hermosas vistas en el trayecto. Gaia, al contrario de Porto es una ciudad moderna de edificios bien cuidados. Visitamos el exterior de la Iglesia redonda que se alza en el promontario más alto de esta parte del río. Después volvemos caminando por la zona de Clérigos y Carmo. A las 7 de la tarde la ciudad se va quedando vacía, inclusos muchos bares echan el cierre. A las nueve entramos a cenar en el coqueto centro Via Catarina, la zona de restauración asemeja un pueblecito portugués. Tomamos un gran bol de sopa en una de las franquicia de sopa tan típicas de Portugal.

Martes, 21 de junio.

Adiós Porto. Nos despedimos tomando el último cafezinho en una terraza de Santa Catarina. Echaremos de menos estos aromáticos  cafés a 60 c. y también la suave cerveza Superbock. Nos llevamos de recuerdo una botella de vino tawny en el moderno aeropuerto, después de pasar el control de seguridad.

Aterrizamos en el calor mesetario de Barajas a la hora prevista.

Posteado por: Norberto | 31 mayo 2011

Las Merindades de Castilla

RUTA CIRCULAR  DE TRES DÍAS EN BICI POR EL CORAZÓN DE LA COMARCA DE LAS MERINDADES, BURGOS.

Castillo de Medina de Pomar

Mapa del Recorrido

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Sábado,28 de Mayo

Salimos temprano hacia la A-1 y después de un pesado viaje debido a las continuas obras, llegamos a Frías a la hora del aperitivo. Dedicamos un tiempo a recorrer este enclave medieval bien conservado y gozar de una mañana fresca y primaveral.Hemos dejado atrás las arideces burgalesas y parece que estemos en otra provincia norteña por el verdor y la vegetación de estos valles.

Frías

Atravesamos el valle de Tobalina ascendiendo el curso del Ebro y llegamos a la animada villa de Medina de Pomar. Visitamos el casco antiguo en el que sobresale el castillo de los Condes de Velasco, emblema de la ciudad.

Después de comer y descansar, armamos las bicis y salimos hacia Villarcayo por una carretera nueva, atravesamos este pueblo y seguimos hacia Cigüenza, un bonito lugar al lado del Nela, hay frondosas arboledas y buenas casas de arquitectura cuidada. Subimos suavemente hasta el sorprendente Salazar, una aldea bien conservada con un palacio castillo y casonas medievales. Aquí preguntamos en la casa rural “EL Kabauter”,¡vaya nombrecito! para alojarnos, pero no la tenían abierta todavía.

Casona en Salazar

Volvimos a Villarcayo por caminos rurales entre colinas, muy bien señalizados y cuidados. En toda la comarca hay una red de caminos bien preparados para los senderistas. Ya en el pueblo preguntamos en varios hostales y al final nos alojamos en el Hotel La Rubia, muy confortable, por 54€ la habitación sin desayuno,una pasada ,pero es que todos los hostales andaban por ese precio.

Compramos viandas y vino y cenamos en la habitación viendo la final de la Champions, ganó el Barcelona al Manchester por 3 a 1.

Domingo,29 de mayo.

Salimos a las 9 de una mañana fresca y con niebla que se iría abriendo en una hora. La carretera a Puentedey es una gozada a esta hora temprana, vamos acompañados del río Nela, los olores del campo son intensos y el sol se asoma entre los jirones de niebla. Paramos a admirar la iglesia románica más pequeña de España, cerca de Escanduso.

Sin apenas esfuerzo llegamos a Puentedey y su gran arco de piedra sobre el río nos da la bienvenida.

Puentedey

Reponemos fuerzas en un bar admirando esta maravilla natural. Atravesamos el río y nos internamos en los montes para cambiar al valle del Guareña. Subida continua por unos pueblos de cuento, sin un alma a la vista. Llegamos a Haedo de Linares y aún queda coronar la cresta, ponemos pie a tierra, ¡hay rampas del 15%! ¡Las bicis cargadas se niegan a subir! Después de lo malo viene la larga bajada hasta el Monumento Natural de Ojos de Guareña.

Llegamos justo a tiempo para la visita guiada por la cueva, al menos los 400 metros acondicionados, porque la red de galerías tiene más de 100 km. Se consideran de las más grandes de Europa. El final del recorrido es la curiosa ermita de San Tirso y San Bernabé, excavada en la roca. Lo más curioso son los techos pintados con escenas de la vida de los santos, parecen hechas a semejanza del románico, pero son del siglo XVII.

Aparentemente la gente de la zona es poco abierta  con los forasteros y algo seca, pero aquí nos sorprende la poca amabilidad del guía llamando la atención, de un modo desabrido, a una señora por quitarse el casco.

Pedaleamos velozmente hacia Espinosa de los Monteros con la intención de llegar a comer, pero nuestras fuerzas ya van escasas,  y las cuestas finales y el calor del mediodía hacen que el final  sea bastante duro. Atravesamos el pueblo que nos parece muy agradable, pués el Albergue está a otro lado, a dos km, menos mal que en bajada.  Llegamos exhaustos y nos dicen que de comer nada, que tienen una comunión y sólo nos pueden dar unos bocadillos de lomo. Pues nada…¡cómo entraron los bocatas!

Albergue de Espinosa

Eso no es todo…, como somos los únicos clientes, resulta que nos dejan las llaves, la cena y el desayuno de mañana, y se van todos a sus casa. Así que nos vemos dueños por una noche de este enorme albergue en mitad del bosque. La pena es que el bar lo han cerrado a cal y canto.

A media tarde se lía una fuerte tormenta y el cielo se queda plomizo ya hasta la noche, a pesar de ello, salimos a visitar el pueblo y tomar unos vinos.

Torre de Los Velasco

Espinosa toma el nombre por ser la cuna de Los Monteros del Rey, una guardia personal de los reyes de Castilla, formada por robustos zagales del pueblo. La villa no es un conjunto armonioso, pero abundan las torres y las casonas nobiliarias, hay bares y hostales y está muy animado. Volvimos ya de noche a nuestro albergue solitario a dar cuenta de una abundante cenacena  de sopa de pescado y pollo de corral guisado. Luego a dormir… ¡ y esperemos que no aparezca nadie por la noche!

Lunes, 30 de mayo.

Después de un descanso alterado por los crujidos y otros ruidos del enorme caserón ponemos rumbo a Medina de Pomar en otra radiante mañana de primavera. Vamos dejando atras aldeas que nos regalan joyas románicas,  fuentes de agua fresca, cerezas cogidas del árbol, fragantes olores de la hierba recién segada …y otros menos agradables a bosta de vacas y porquerizas.

Iglesia de Tabliega

Hacemos un alto para charlar con un ciclista con el que nos cruzamos. Curioso personaje, descansaba su enorme humanidad, de unos 150 kilos, en una bici reclinada, con asistencia eléctrica, era de la comarca y se recorría a menudo los pueblos en rutas circulares de 40 km.

Al mediodía entramos en Medina con la alegría  por lo mucho que hemos disfrutado, el haber aguantado bien la exigencia física y el haber terminado el recorrido sin incidentes. Compramos de recuerdo unas morcillas y unas tarras de espárragos.

A la hora de comer estábamos en Burgos, recorrimos el concurrido  centro histórico, admirando lo limpio y arreglado que está todo , y nos dimos una comida homenaje a nosotros mismos por el éxito del viaje, en la calle de los mesones.

Aquí se pueden ver todas las fotos del viaje:

Las Merindades
Posteado por: Norberto | 31 mayo 2011

Comarca de La Jara

RECORRIDO EN BICI DE FIN DE SEMANA POR LA VÍA VERDE DE LA JARA Y SU COMARCA

Para ver todas las fotos:

La Jara

MAYO 2011

Mapa del recorrido:

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Sábado,21 de Mayo,2011

Salimos en coche de Villalba  a las 8 de la mañana y después de hora y media aparcamos en la plaza de Calera y Chozas, un pueblecito al suroeste de Talavera de la Reina, inicio de la Vía Verde de la Jara. Después de preparar las bicis y tomar un café iniciamos el recorrido en la salida de la vía verde,situada al comienzo del pueblo viniendo de Talavera, al lado hay un supermercado Día para aprovisionarse, aunque no es nuestro caso, pues pensamos llegar a destino a medío día.

La Vía nos sorprende por lo bien preparada que está: señales, fuentes, buen firme. Se echa de menos unas plantaciones de arbolado en el primer tramo, aunque hoy es un día fresco de primavera, en pleno verano se agradecería un poco de sombra. El entorno son campos de cultivo en los primeros km., se vislumbra el Tajo a la izquierda. Después del apeadero de Silos, el paisaje cambia y nos envuelve un bosque de encinas, madroños y jaras. Nos rodean colinas, pero el trazado sigue siendo bastante rectilíneo y llano, atravesamos el río por un alto viaducto, y después de algunas paradas para descansar y disfrutar de las vistas, llegamos al pueblo de Aldeanueva de Barbarroya, típico pueblo de la zona,feo y sin ningún encanto. Aquí abandonamos la Vía Verde, después de 17 km. para internarnos por la comarca.

Seguimos por la carretera comarcal hacia Belvís de la Jara entre colinas de bosquetes y sembrados. El campo sí es bonito y más en esta época del año. La ruta se hace un poco dura por el continuo sube y baja de la carretera, pero pronto llegamos a Belvís y reponemos fuerzas con unas cervezas y tapas en un bar llevado por una señora rumana muy alegre. Los siguientes 9 kms. hasta Alcaudete de la Jara se hacen pesados por las cuestas y el calor. Llegamos sobre las 2 al Hostal La Ponderosa y nos reciben muy amablemente, somos los únicos clientes alojados. La habitación no es muy allá por 40 €,  pero en cambio la comida es muy buena.Nos ponen un cochifrito muy sabroso y abundante, como plato fuerte.

Después de una siesta nos vamos a recorrer la localidad  paseando. El centro del pueblo es bonito,tiene casonas antiguas, una plaza porticada y una gran iglesia, hay bastantes bares y cierta animación. Como anécdota, tienen el orgullo de ser la patria chica de Paloma Gómez Borrego, y monumento dedicado al Papa Wojtila y otras…¡ con nombres franquistas!

después de la cena y un poco de charla con la familia del hostal, nos retiramos pronto a dormir para mañana salir temprano.

Domingo,22 de mayo,2011

A las 8 de la mañana ya estábamos pedaleando por la preciosa carreterilla local hacia Calera y Chozas, que corre siguiendo el cauce del río Gévalos. Es un valle precioso,de campos bien cuidados y un largo bosque de ribera. Cuando llegamos al pantano de Azután el paisaje se vuelve más de monte y vamos de nuevo al encuentro de la Vía Verde por encinares y fincas de caza . Retomamos el trazado de la Vía en el apeadero de Silos y estamos de vuelta en Calera y Chozas a media mañana.

Después de recoger los bártulos y las bicis ponemos rumbo a Talavera, donde paramos a conocer la ciudad y comer. Lo más sorprendente de la ciudad es lo grande que es, la segunda de Castilla La Mancha. El Tajo pasa caudaloso por aquí y se disfruta de un nuevo Paseo a su orilla. Hay interesantes monumentos y jardines y una gran zona de bares de tapas, un poco alejada del centro. Allí nos dirigimos a reponernos del cansancio y los calores pegajosos de esta mañana casi veraniega.

Volvemos a Villalba a media tarde para poder ir a votar, hoy es día de elecciones municipales.

Posteado por: Norberto | 27 noviembre 2010

Riviera Maya 2010

¡De nuevo  en México!

Esta vez vamos 16 días a un todo incluido,  en una zona de turismo de sol y playa. No es lo mismo que el viaje anterior por el centro del país, no obstante, trataremos de conocer lo que podamos del Yucatán, para ello llevamos alquilado un coche por unos días, lo que nos facilitará  poder movernos a nuestro aire.

Para ver todo el album de fotos pincha en la siguiente imagen:

Riviera Maya

31 de octubre.

¡El Todo Incluido es padrísimo!

Despegamos a las 14 h. con la compañía Iberworld, sin retraso, en un Airbus 330  muy nuevo.Nos anuncian 11 horas y media de vuelo,amenizado por la peli Crepúsculo y otros 3 bodrios más.Vamos instalados en la fila 33, la mejor de la aeronave, tal como reservamos por Internet, previo pago de 10 €. El pasaje va completo, la edad media ronda los 30 años y abundan las parejas en luna de miel.

Aterrizamos en Cancún a las 19 h. ya de noche y 2 horas después llegamos al hotel Riu Tequila, en Playacar, una gran urbanización privada,al sur de Playa del Carmen. El hotel nos deja sorprendidos,es mejor de lo que esperábamos,la habitación es enorme,bien decorada en estilo colonial, exuberantes jardines tropicales, piscinas, bares…Lo que nos gusta mucho es la extrema limpieza que se ve en todas las instalaciones. La comida nos parece variada, sabrosa y muy bien presentada, lo mismo que las bebidas y cocktails de los bares. Además el personal es muy amable y servicial,sin ser pesados. Hay tres restaurantes a la carta: mexicano,steak house y oriental.El principal del hotel es el Jalisco, espectácularmente decorado en estilo mexicano colonial. Por si fuera poco, podemos usar las instalaciones de otros tres Rius de la misma categoría, que están al lado;no así de otros dos Riu Palac, que completan el complejo Riu en Playacar,aunque no creo que lo hagamos pues el Tequila nos gusta muchísimo.

1º de noviembre

¡Los peces de colores!

Primer día de toma de contacto, sin ningún plan concreto. Nos despertamos a las 5 de la mañana por el jet-lag, y a las 7 ya estamos esperando a desayunar.Ya hace un sol radiante pero en todo el hotel no pasaremos calor en absoluto,pues estamos bajo un manto de árboles densísimo,que apenas deja pasar la luz.

Esperando la tormenta

Después de un gran desayuno con todo lo imaginable,nos vamos a conocer la playa montados en una especie de carro de golf que evita el paseo de 6 minutos hasta el club de playa,atravesando el Riu Yucatán. Nos quedamos boquiabiertos al contemplar la playa de suave arena blanca y aguas color turquesa. Damos un largo paseo hacia la derecha y en 10 minutos, dejando atrás los hoteles de Playacar, la playa se hace solitaria,solo arena, mar y selva.Perfecto para estrenar nuestra equipación de snorkel.

Nos metemos en esas aguas cálidas y al momento nos rodean cardumenes de peces tropicales, ¡no huyen! al contrario,curiosean a un palmo de tus ojos y te acarician las piernas con la boca. Menos mal que llevamos camisetas anti rayos UVA porque el agua caliente invita a quedarse mucho tiempo jugando con los peces de colores. Los más comunes son chopas,hay roncos rayados, cirujanos azules, loros y muchos otros.

A las 10 abren los bares de las piscinas y allá que vamos a probar todas las copas tropicales que ofrecen.Hay fiesta, juegos y música. Así pasamos la mañana.

Después de la comida,vamos a conocer Playa del Carmen: se tarde media hora caminando por el precioso paseo central de Playacar,la avenida Xamán-Ha.Playa es un pueblo plagado de tiendas, bares y servicios para el turista. La famosa 5ªAvenida es una calle peatonal de dos km. llena de bares de diseño y de tiendas de marca. El ambiente es, a la vez, animado y relajado,pués la multitud de vendedores son bastante respetuosos y no agobian mucho.

5ª Avenida.

Volvemos en taxi al hotel porque hemos reservado mesa para cenar en el Steak House, a las 7. La cena es excelente pero no tenemos hambre por la saturación de bebida y comida de todo el día. Nos prometemos en lo sucesivo cuidar más este aspecto y no pasarnos tanto,pero es que es lo que tiene el T.I. te tientan por todos lados.

Por la noche, han montado una fiesta mejicana con muchos juegos, participamos en casi todos y con el “dinero” ganado nos dan una riñonera Riu.

 

2 de noviembre

¡Xcaret!

Después de una mañana relajada nos vamos en taxi a Xcaret, el parque temático más famoso de la Riviera Maya,  Llegamos a las 3 y tuvimos que esperar una hora porque teníamos entradas de tarde,sacadas por Internet.Creíamos que sería suficiente para conocer el parque y no darnos la paliza de todo el día.Lo más atractivo,según lo que habíamos sabido era “México Espectacular”, el gran show de folklore mexicano, que empieza a las 7 de la tarde.
Nada más llegar nos fuimos a hacer el río subterráneo,impresionante bajada,  nadando por una corriente de aguas frescas y oscuras debajo del parque,  durante más de 1 km. Ya no nos dio tiempo a más actividades,solo pudimos recorrer el Cementerio Maya,la Hacienda y el Museo. Era  el día de Difuntos Niños y además había el Festival Anual de Vida y Muerte.Es una celebración muy popular y el parque estaba abarrotado de familias mexicanas.
Día de Muertos en Xcaret

El “México Espectacular” nos decepcionó un poco, sobre todo la primera parte dedicada al mundo maya,aunque es curioso el juego de pelota. La parte dedicada al folklore de los diferentes estados es más vistosa,hay cientos de artistas e incluso aparecen caballos en escena. Lo mejor el ambiente de 4000 enfervorizados mexicanos, dando vivas y cantando entusiásticamente las rancheras mas famosas. Una señora de Veracruz que nos tocó al lado nos iba informando de los diferentes números.

A las 8 y media volvimos al hotel a cenar y acostarnos pronto pues nos solemos despertar sobre las 5 y media de la mañana.Xcaret nos dejó un poco fríos,no es tanto como te lo venden y encima es muy caro para lo que ofrecen.Merece la pena gastarse los pesos en otras actividades.

 

3 de noviembre

¡Sesteando entre coatíes!

Hoy tuvimos la idea de llevar pan para alimentar a los peces del arrecife,es muy divertido pues los peces se lanzan a arrebatarte la comida de las manos,al principio da un poco de reparo por la gran cantidad que nos rodea,luego te acostumbras a sus mordisquitos y es agradable estarse quieto y notar como te mordisquean las piernas.
Comimos enel restaurante de la piscina rodeados de pájaros y familias de coatíes, que están a ver lo que pueden llevarse.
Por la tarde dimos un paseo por el Playacar Plaza un bonito centro comercial al lado del hotel.Fuimos Riu Playacar a probar la michelada,muy famosa en el país,,se trata de chela, o sea  cerveza, animada con salsa Perrins,tabasco,  sal y limón.Una bomba.Fuimos a cenar al asiático del hotel,el Bambú.Nos sorprendió por lo exquisito de la comida: sushi, sushimi,pato lacado y… ¡ helado frito!
4 de noviembre
¡Masaje!
Día de relax, con masaje en una de las camas balinesas del jardín, desde la cabeza hasta el dedo gordo del pie. Unos 50 minutos de masajeo por 30 euros.
Por la mañana estuvimos jugando con los peces sin tener siquiera que nadar hasta el arrecife, pues se acercan casi a la orilla, también estuvimos ejercitándonos con un kayak, algo bastante duro, sobre todo si es una piragua doble y solo rema uno.

Alimentando a los pececillos

Por la tarde,  en Playa, fuimos a conocer dos hipermercados, Walt-Mart,gringo, y La Comer, mexicano.Los precios de los productos son parecidos a España, excepto la alimentación,más barata.Nos gusta curiosear lo que compra la gente del lugar. En el Walt Mart adquirimos una cámara Kodak acuática para  hacer fotos de los peces.
5 de noviembre.
¡Manejando por la Federal!
Ya tenemos carro.
Tal como apalabramos por Internet, a la hora prevista, las 8 de la mañana,  vienen a buscarnos de la agencia local America Cars, y nos ofrecen un coche que, como sospechabamos no es el todo terreno que habíamos pedido, pero no vamos a discutir porque no hay otra. Aceptamos el Dodge Attitude automático por 136 dólares, tres días con todos los seguros,
Se ha hecho algo tarde con los trámites y decidimos dedicar la mañana a conocer los alrededores.Vamos por la Autovía Federal hacía el Sur y paramos en Puerto Aventuras, una marina de lujo, bastante sosa, con playa artificial. Para acceder a zonas donde hay hoteles o condominios siempre hay barreras de seguridad, aunque nunca nos paran.

Yal-Ku

Después, paramos en Akumal Playa y nos pasamos casi dos horas buceando en la laguna Yal-Ku, un lugar curioso, es como un Xel Ha en pequeño, las aguas son cambiantes de frías a cálidas, hay muchísimos peces de todo tipo, incluso mantarrayas, pero al estar prohibido alimentarlos, la experiencia es menos emocionante que en el mar.
Volvemos al hotel a comer y echar la siesta. Por la tarde vamos al Centro Maya de tiendas y a tomar algo al Riu Lupita, situado en el hoyo 18, parece más tranquilo y selecto que el nuestro, pero después de echar un vistazo al bufet, nos quedamos con el Tequila por la animación y la comida.
Noticias de un periódico local:
HUYÓ Y LO PESCARON
“Con su puyulesco vocho morado, Eder Gerardo Guardián Beltrán, de 18 atropelladores años, quién conducía hecho la malle,  arroyó a Don Gilberto Tello, de 74 años, en el cruce de la Avenida Maxuxac y 30 de Noviembre, dejándole  malherido.El chamaco, en vez de afrentar el PEX como machín, le salió lo mariquita y se dió a la fuga”
¡Qué hijo de la gran chingada de gacetillero!  Aunque, en general, supone un placer para el austero castellano parlante, escuchar a la gente hablar, cómo usan el idioma, el barroquismo del vocabulario y la dulce cadencia del lenguaje, hay que reconocer que algunos algunos se pasan.
6 de noviembre
¡Nadando con las tortugas!
La población local está alarmada por la caída de las temperaturas. Llegó el invierno…¡solo se alcanzan los 26º a la sombra y por la noche el temómetro baja hasta los 22º!
Hoy vamos a visitar Tulum. Salimos a las 7 y media del hotel y en 40 m. llegamos al parqueo del sitio arqueológico, pasamos de los primeros. Es un lugar único, templos y palacios en una pradera de hierba verde al lado del mar turquesa.
Es el único lugar con un poco de elevación, lo que permite divisar la línea costera y el interior selvático.

Ruinas de Tulum

Aún no aprieta el calor y no nos apetece bajar la escalera a la playa del recinto, así que conducimos hacia las playas de Tulum pueblo, dirección Punta Paila. El litoral es distinto del resto de la Riviera, solo hay pequeños hoteles “ecológicos” y cabañas. Paramos en Playa Paraíso para bañarnos, nos indica el camino una chica argentina residente a la que encontramos  haciendo dedo. Hacía fresco en esta playa abierta al viento así que volvimos a Akumal con intención de ver las famosas tortugas. La playa es de las que más nos gustó, es una bahia protegida de aguas calmas. Es un terreno federal, por tanto de acceso público, hay más mexicanos que turistas. Nos echamos al agua bastante escépticos respecto a ver tortugas,pero…¡oh sorpresa! Allí estaban,  a apenas 50 metros de la orilla, pastando en los fondos de algas. Avistamos en un rato cuatro tortugas enormes que se ponen a tu lado, nadando majestuosas; están acostumbradas a los humanos.
Otra noticia del periódico:
LA METIÓ DONDE NO DEBÍA
Se rajó la mera maceta una extranjera que paseaba por la famosa 5ª Avenida de la Colonia Centro a la altura de la Calle 12, cuando metió la pata y las narices al caerse dentro de una alcantarilla que estaba abierta por culpa de los irresponsables de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA) desde hace días,ayer a las 14 horas.
Par de quesitos suizos iban a toda malle disfrutando el panorama y las tiendas de chunches de la Quinta Avenida, bien entretenidas chismeando y zorreando papacitos, una de ellas no se dio fijón que una alcantarilla estaba abierta a mitad de la calle y le atinó metiendo toda la patrulla y azotando rete gacho la res.
Con una patita dentro del hoyo, la otra de fuera, la jeta en el asfalto, torcida, despellejada y doblada quedo la chiquita suiza bañada en moronga, su carnalita sin mascar espanish solo chillaba y gritaba pidiendo ¡help! o sea, ayuda, los curiosos que presenciaron el accidente de volada le pasaron el fax a las nenorras del 066, quienes mandaron a la ambulancia.
Llegaron los curitos de la Saché a meterle mano a la chamaca, la empaquetaron y de emergencia la trasladaron al hospital para que los matasanos le bordaran un lindo diseño en punto de cruz a su rajada.
Debe de ser el mismo pinche redactor, riéndose de la desgracia ajena. Este tipo de accidente debe ser muy común en Playa porque hay muchos peligrosos agujeros trampa en el pavimento.
7 de noviembre
¡Chichén Itzá! Nueva maravilla del Mundo.
Paliza de conducir. Se tardan casi tres horas desde Playa, por Tulum y Coba; las carreteras son buenísimas, anchas, rectas, sin tráfico y con buen firme. Es un viaje monótono pues el paisaje es selva cerrada, apenas tres o cuatro pueblitos hasta llegar a Valladolid, una pequeña ciudad  colonial rodeada de verde vegetación. Cruzamos la frontera, de Quintana Roo a Yucatán, sin diferencias apreciables.

Como llegamos pronto a Chichén apenas hay turistas. Entramos al recinto y empiezan a aparecer cientos de indios por todas partes cargados con bártulos para montar sus puestecitos de artesanías. Aquello se convierte en un auténtico zoco al aire libre, todos los caminos entre las ruinas se llenan de puestos. Miles de personas se ganan allí  la vida y, aunque se pierde el carácter mítico del lugar, está bien que así sea. Aparte que es el mejor sitio de compras, el más barato y surtido, hay objetos artesanos verdaderamente admirables.
La Ciudad es impresionante, nos gustaron la Pirámide de Kukulkán, el Palacio de las Mil Columnas, el Juego de Pelota, el Observatorio y el Cenote Sagrado. Es inevitable la comparación con Teotihuacán, el otro gran sitio arqueológico en el centro de México, si este recinto azteca es más grandioso, Chichén Itza destaca por su emplazamiento, surge como una mágica aparicion en mitad de la selva.
Desechamos bañarnos en los cenotes cercanos porque la mañana no era muy calurosa y volvemos a Valladolid a dar un paseo y comer. El centro lo conforman casas señoriales pintadas en colores pastel que nos recuerdan a las ciudades coloniales del centro del país con un toque cálido tropical y una mayor pobreza. Los habitantes son indígenas mayas hablando su propio idioma, que se escucha hasta en la radio.

Calle Mayor de Valladolid

A las 6 de la tarde estamos de vuelta en Playa y entregamos el coche sin problemas. Hay que decir que la gente es honrada con el turista, solo tuvimos un pequeño altercado con un empleado de gasolinera que nos quería tangar con el cambio, nada serio.
Del 8 al 13 de noviembre
¡Playa, comida y cocktails!
Días de relax en el hotel. Rafa cae enfermo con un gran resfriado y pasa un día entero en la cama con fiebre. Cuando se recuperó pudimos hacer una actividad emocionante, el parasail. Por las tardes paseamos por Playacar y el pueblo, ibamos a los otros tres hoteles Riu a probar sus bares, cenamos en todos los temáticos a la carta y disfrutamos de los shows nocturnos, que no se repitieron en las 14 noches.

Parasail

14 de noviembre
¡Vuelta a casa!
Después de pasar nuestro último día de playa, a las cuatro nos llevan al aeropuerto y a las 8 despegamos, en un “corto” vuelo de nueve horas, que pasamos durmiendo casi al completo.Esta vez el avión era de Air Europa,aún mejor que en el vuelo de ida.  Llegamos a las 12 y media a Barajas y a las 3 ya estamos en la fría y ventosa Villalba. ¡Vaya cambio! ¡Volveremos!


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Posteado por: Norberto | 30 abril 2010

Monasterio de Piedra

 

 

Por fin vamos a conocer uno de los parajes más bellos de la Península. Después de tantos viajes por el ancho mundo,vamos a cumplir el sueño de visitar este lugar de privilegio,tan sólo a 2 horas de casa.

Salimos un viernes,23 de abril,a mediodía y llegamos a Alhama de Aragón a primera hora de la tarde dispuestos a disfrutar de una tarde de spa en el Hotel Balneario Alhama de Aragón,de la cadena Sercotel,un 4 estrellas recientemente inaugurado en lo que eran las antiguas termas de San Roque.Teníamos reservado con la habitación una sesión termal y nos dan a elegir entre un circuito de agua o dos horas en la piscina de agua caliente con chorros,contracorrientes y jacuzzis.Escogemos esta última opción.

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Salimos relajadísimos del hotel a conocer el pueblo,pero primero paramos en la Iglesia a oír un recital de jotas a cargo de una cantante local,es un acto dentro del el día de Aragón,que es hoy.Paseamos por las antiguas Termas Pallarés con su parque y el lago termal,cuyas transparentes aguas salen a 34º y en que se puede uno bañar,previo pago.El conjunto da una extraña sensación de decadencia y descuido.El interior de los 3 hoteles decimonónicos de las termas Pallarés es aceptable, pero los jardines,el parque y el lago están un poco abandonados,incluso los paseos del parque sirven de aparcamiento improvisado para los coches.Una pena.Nuestro moderno hotel,enfrente,al otro lado del río,es de moderno diseño,no tiene jardines,pero,al menos,está cuidado y limpísimo.

El pueblo desprende una sensación también de descuido.Para ser un lugar turístico,hay detalles que desentonan,edificios en ruinas,jardineras destruidas,un feo puente de metal,cañerías a la vista en el cauce del río Jalón,etc…

Después del paseo encontramos un sorprendente  restaurante para cenar.El restaurante Karlos,en la calle al lado del Ayuntamiento,ofrece una moderna comida con pretensiones y a unos precios más que baratos.Muy recomendable.Probamos un vino de denominación Calatayud bastante agradable,más suave que lo que es normal en los vinos de esta zona.

Nos levantamos pronto para sacar unas fotos del pueblo comprar una caja de vino de recuerdo en una bodega en la calle derecha del río.Elegimos Marqués de las Navas, un vino de Alhama de 1998 a un increíble precio de 20 €  por 12 botellas,un vino suave y gustoso,con cuerpo y buen final. Previamente la amable señora de la bodega nos había dado a catar toda la gama de vinos de la zona,cuanto más caros y de categoría eran,más fuertes y ásperos parecían a nuestro paladar.Claro que eran las once de la mañana y el cuerpo no está listo para recibir este bombardeo de tragos de recio vino aragonés.

Salimos trastabilleando de la bodega y nos dirigimos hacía Nuévalos,a 17 km. de Alhama,donde se sitúa el Monasterio de Piedra.

A las 12 estábamos en la recepción del  Monasterio,después de aparcar en el interior del recinto,sólo permitido a los alojados en el Hotel.

Nos dieron el ticket de entrada al parque ,válido durante toda la estancia,y para la visita guiada al recinto monacal,el museo del vino y el museo del chocolate,se explica este museo por ser el primer lugar de España donde se cocinó este manjar traído del Nuevo Mundo.

Nos gustó el recorrido por estos lugares que nos transporta a la vida monástica medieval,vimos las cocinas,las bodegas , la despensa o cilla,el comedor o refectorio,el claustro,etc…las celdas de los monjes no nos las enseñan pues son las actuales habitaciones del hotel.La nuestra es espléndida,con una gran terraza que da al parque natural y muy confortable.

Las dependencias en general son tipo parador,decoradas con muebles antiguos,pinturas,tapices…Lo que falla en el hotel es la pitanza,que no está a la altura del lugar ni del precio.Esto lo descubrimos en la cena,porque para la comida nos fuimos a un restaurante del pueblo famoso en la zona,es el Hotel Río Piedra.Comimos un ternasco de Aragón,es cordero lechal asado,pero no nos gustó tanto como el que dan en Segovia.Lo acompañamos con una botella de rosado de la tierra,pues hacía tanto calor que no nos atrevimos con más tinto demoledor.

Después de la siesta fuimos a ver una curiosa exhibición de aves rapaces,es impresionante cómo las águilas y halcones pasan planeando a escasos centímetros de nuestras cabezas. A las cinco penetramos en el recinto del parque natural y durante unas tres horas la naturaleza nos brindó un espectáculo inolvidable.

Para ver todas las fotos

En medio del seco páramo aragonés el río Piedra abre un cañón de unos tres km. cuadrados en un macizo de roca caliza donde la vegetación exuberante y el agua se adueña de todo.

Hay árboles de todo tipo,torrentes,cascadas,lagos,cañones,cuevas,puentes,praderas…Todo se recorre cómodamente por senderos y escaleras talladas en la roca.

En general está bien cuidado pero se podría hacer algo más.Parece que los propietarios de la finca,incluyendo el hotel,las tiendas y los restaurantes,la familia catalana de los Muntada,dedican lo justo para tenerlo simplemente apto para la explotación.Cobran 13 euros a los adultos y 10 a los niños,no hay día gratis de visita.Es algo injusto que una joya de la Naturaleza española permanezca, en pleno siglo XXI, en manos privadas.

La Cascada Cola de Caballo,una caída vertical de 50 m. de altura.

Cansados de subir y bajar escalones nos sentamos a tomar una cerveza en el restaurante del exterior del parque haciendo tiempo para la cena.Nos preparamos elegantemente para disfrutar de un gran momento gastronómico en el comedor de gala Conde Gaufrido,lo que nos valió una decepción,los huéspedes iban hasta en camiseta y los platos eran bastante normalitos.

En la mañana del domingo nos sorprendió agradablemente lo poco concurrido de visitantes que estaba el Monasterio comparado con el día anterior,así que entramos a dar otro paseo por el parque bajo un sol de justicia,claro que al internarnos en las frondas se transformó en un intenso frescor,sobre todo al lado de las cascadas.

El recorrido esta diseñado para hacerlo en dos partes,en forma de 8,de forma que se puede acortar y hacer un bucle u otro,nosotros hicimos el completo e hicimos otros senderos y derivaciones.Todo esto,caminando relajadamente y parando a descansar nunca será más de cuatro  horas,es una pena que no se pueda introducir comida,si se quiere hacer picnic,hay merenderos preparados en la parte de fuera.

Después de una intensa mañana y con un apetito feroz decidimos ir a comer al restaurante Karlos de Alhama apostando por lo seguro.Estaba a tope de comensales pero nos hicieron un hueco y pudimos disfrutar,hoy sí,de una gran comida antes de volver a Madrid.

Como llevábamos tiempo de sobra,paramos a visitar el gran Monasterio Cisterciense de Santa María de Huerta para completar nuestro fin de semana de sabor monacal.

Para ver el album de fotos, pincha en la imagen:

Monasterio de Piedra

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Posteado por: Norberto | 8 octubre 2009

Crucero “Estela Del Caribe”

Una semana de Octubre de 2009 en el buque Pacific Dream, de Pullmantur Cruises, por las Islas de Barlovento del Caribe.


Todas las fotos del viaje en:

http://picasaweb.google.es/norbertocea/EstelaDelCaribe#

24 de Octubre, sábado. Sobrevolando el Atlántico.

Llegamos a facturar a la T1 de Barajas con hora y media de antelación y, para nuestra sorpresa, la azafata se dirigió a nosotros por nuestros nombres. ¡Nos reconoció porque éramos los únicos que quedábamos de facturar!  Nos estaban esperando, así que sin colas ni agobios facturamos sin problemas. El Jumbo de Pullmantur Air ya tiene unos años y viene de las líneas aéreas de Malasia. Nuestros asientos son cómodos ya que los habíamos reservado con antelación por 12€.

Curioseando por el aeropuerto nos llamó la atención el nombre de un aparato de Air Europa, propiedad del impresentable de Hidalgo; antes los bautizaban con nombres de científicos, literatos, exploradores, etc.; ahora… ¡David Bisbal!

Es curioso que se haya la política de las “low cost”: venden papeletas de “rasca y gana”, cobran las bebidas y los auriculares. Por lo menos nos sirven dos comidas porque el vuelo dura 8 horas y 15 minutos. El Todo Incluido tendrá que esperar hasta el barco.

Paso las horas leyendo, en el libro electrónico, la intrigante historia de Lisbeth Salander de la trilogía Millennium, que he cargado entera para todas las vacaciones.

Al caer la tarde alcanzamos la isla de La Española. Desde el aire se ven llanuras extensas de fincas de cultivo de un verde intenso, parece la campiña inglesa. Hay frondosos bosques y muchos ríos, pocos pueblos, todos con sus campos de baseball.

Aterizaje en Santo Domingo

Al aterrizar nos golpea el calor y el aire húmedo cargado de aromas tropicales.

Ocupamos los primeros puestos en el bus que nos llevará al barco, al que accedemos directamente del avión sin pasar ningún control, ¡qué maravilla! En 30 minutos llegamos al puerto y accedemos al impresionante Pacific Dream por una moderna terminal. Aquí sí que la policía paró a Rafa y nos controlaron el pasaporte mientras a los demás pasajeros les dejaban pasar sin mirarlos.

Sin pasar por el camarote, fuimos directamente al primer bar a brindar por el viaje con los primeros mojitos. Exploramos el buque para hacernos una primera idea: 12 cubiertas, 8 ascensores, 2 piscinas, 2 jacuzzis, varios restaurantes, bares de todo tipo, gimnasio, sauna, spa, biblioteca, teatro, disco, tiendas…

Desembarque

En cada bar tomamos un cóctel diferente y probamos la cerveza local, la Presidente, que es muy suave; los camareros son muy profesionales y agradables y preparan las bebidas con mucho arte.

El camarote es amplio y funcional, con una cama de 2 metros muy cómoda.El aire acondicionado en todo el buque es muy potente y el contraste con el exterior, peligroso. La temperatura nocturna es de  unos 28 grados de mínima.

Antes de la cena hubo un simulacro de evacuación obligatorio. Nuestro punto de reunión fue el casino y era curioso vernos a todos en las mesas de juego con los enormes chalecos salvavidas, de un rojo fosforescente.

Cuando llegaron las maletas, nos pusimos elegantes para la primera cena. El comedor es muy fino, el servicio excelente, la presentación de los platos y la vajilla es de lujo, pero lo que es la comida en sí,  muy normal… Tomamos crema de calabaza y sopa fría  de fresa y de segundo un correoso entrecot a las finas hierbas. Bebimos un correcto tinto francés y de postre tarta de lima y de pera. Nuestro camarero es Samuel, de Honduras y su ayudante es Joyce, de Brasil. Compartimos mesa con una pareja rumana de mediana edad, los dos son muy agradables.

Entre el vino de la cena, los oportos de la sobremesa y que el barco había comenzado la singladura, nos fuimos a dormir al camarote dando bandazos por los pasillos.

Domingo,25 de Octubre.Navegación

PiscinaHoraPunta

A las 7 de la mañana ya estábamos en el bufet del desayuno.El Pacific está en alta mar,el cielo muestra los típicos nubarrones caribeños, que no evitan el calor;ya ,a estas horas,  hay gente en la piscina.

Vamos a pasar la mañana tomando el sol y bañándonos,un rato en el gym y dando paseos por cubierta, viendo las olas.Dar la vuelta al barco supone unos 250 metros,ya hay algunos corredores trotando alrededor.

A las 12:30 abren el restaurante y el grill al aire libre,así que comemos aquí para poder hacerlo en pantalón corto.

La tarde es una animación continua con juegos y música en directo en la piscina,el sol es de justicia pero no hace mucho calor gracias a la brisa fuerte que nos acompaña todo el día.Vamos rumbo sueste y no se ven islas,sólo algun barco.Los camareros pasan continuamente ofreciendo copas y ya se ve a algún pasajero bastante perjudicado.Nosotros estamos tomando caipirinhas con poco alcohol.Muchos bailan merengue y salsa al borde de la piscina y acaban empujándose al agua. A las 18 horas se pone el sol de repente y es hora de bajar a cambiarse, hoy es el cóctel del capitán y la cena de gala…

Pues no hemos ido al cóctel, es una tontería para sacarse fotos con el capitán, un sueco rubicundo llamado Anderson, hemos pasado el rato probando la ruleta del casino,con resultado neutro.

En la cena conocemos un poco más a la pareja rumana o española, porque ya tienen la nacionalidad. Stellian y Fanica son músicos, tocan el contrabajo  y el cello  en la Sinfónica de Madrid, en el Teatro Real, llevan 20 años en España y antes han vivido en Venezuela y Canarias. Comemos ceviche de mahi mahi,un pescado, y presa ibérica, de postre quesos y pera al chocolate con helado de pistacho,¡que rico!..

Después de la cena fuimos a ver el musical Chicago Chicago,música de jazz y baile. Está bien, pero un poco pesado, pues lo dicen todo en tres idiomas.A las 12 nos fuimos a dormir.


Lunes 26 de Octubre. Santa Lucía

Primera escala en nuestra singladura por el Caribe oriental.

Hemos tenido un percance con la cámara de fotos, me resbalé con ella en un arroyo de lodos sulfurosos de un volcán que visitamos y no hemos podido recuperarla en todo el día, esperemos que al menos la tarjeta de memoria no se haya perdido…

Desayunamos en cubierta mientras el buque hace las maniobras de atraque en Castries, la capital de la isla independiente de Santa Lucía; se ven colinas de vegetación exuberante salpicadas de casitas de madera pintadas de colores pastel.

Atracando

Al desembarcar nos unimos a un grupo y contratamos una excursión en el centro comercial del puerto, un tour de 4 horas que nos lleva hasta los Pitons, dos picos volcánicos, emblema de la isla. Pasamos por Marigot Bay, Anse-la-raye y Souffrière.  Formamos un grupo variopinto: dos colombianas, una pareja de recién casados de Zamora, una familia completa, con la abuela de dominicanos y nosotros dos. La guía también  es dominicana y se llama Jennifer

LesPitons

Les Pitons.

Paramos en dos pueblos a tomar la cerveza nacional llamada, ¡cómo no! Piton, nos bañamos en las frescas aguas de una cascada y en las cálidas de una playa, al pie del Grand Piton, también fuimos al parque volcánico dónde estropeé la cámara; los dólares se secaron pronto, pero la cámara…

Volvimos hartos y mareados de tanta curva y devoramos la comida de The Grill.El resto de la tarde, piscinita y cócteles. La excursión nos ha matado, cuatro horas en una van por las curvas y cuestas de la isla nos ha dejado a todos el estómago maltrecho. No vale la pena perder las mañanas metidos en un coche, así que decidimos no hacer mas excursiones de este tipo.

Nos contó Jennifer que en Santa Lucía hay poca delincuencia porque ahorcan unos veinte reos al año. No sé si creérmelo, pero si es verdad que son muy homófobos, el año pasado no dejaron desembarcar un crucero gay de Miami. Llevan un rollo parecido a Jamaica, de hecho, se ven muchos rastas deambulando por los caminos. La isla es preciosa pero la gente no parece muy alegre, hay pobreza y los pueblos que visitamos no son miserables, pero casi.

La noche la pasamos en el casino, perdimos algo en el black jack, pero Rafa consiguió 150 dólares en las tragaperras.

La cena no estuvo muy allá, la presentación fabulosa, pero hoy la calidad no fue satisfactoria, tomamos muslos de pato durísimos y carpaccio de atún muy escaso, aunque se puede repetir, pero no es cuestión. Antes de servir el postre todos los camareros desaparecieron y de pronto, ante nuestro estupor, empezó a sonar la música y todos desfilaron bailando y sacando a la gente en una conga por todo el restaurante. Siempre tan serios y formales y hoy, ¡cómo se han soltado el pelo! Es curioso que todos bailen con gracia el merengue y eso que son rumanos, indios, filipinos, chinos, brasileños…

El tiempo sigue soleado y cálido, aunque por la tarde cayó un buen chubasco, (aquí llueve todos los días del año).

27 de octubre martes. Martinica.

FortdeFrance

Hoy los cielos han estado casi cubiertos, con chubascos constantes, pero el calor sigue siendo sofocante cuando deja de llover.

Decidimos salir a conocer Fort de France y no ir a la playa, ni de excursión por la isla. Es una ciudad grande pero se puede conocer caminando, el muelle de cruceros está a 10 minutos del centro, siguiendo una senda pintada de azul, se nota la organización a la francesa, la tricolor ondea en muchos edificios y los precios están en euros. Es todo bastante caro incluso la fruta tropical, las bananas valen dos euros el kilo, una pasada. El nivel de vida es francés pero los servicios son caribeños: Los edificios y monumentos están descuidados,  lo mismo que las calles y los jardines. El centro de la ciudad es muy comercial, pero las tiendas de ropa son bastante modestas, no sé como llaman a esta ciudad la Paris del caribe.

Regresamos a la una al barco a comer y pasamos la tarde en la piscina. Conocimos en el jacuzzi a Ana y Rodolfo, una pareja de millonarios cubanos, cubiertos de oro y hasta arriba de Johnny Walker. Nos hablaron maravillas de su Cuba natal y se ofrecieron a recibirnos en su casa de la Habana, tienen fábricas de máquinas de hielo en España y las venden por todo el caribe, no les dimos mucho crédito pues estaban cocidísimos en alcohol. Hay personajes muy curiosos en el crucero, si se tumba uno en la hamaca y observa un poco a la gente, se pasa un rato muy distraído; como se bebe mucho, la gente esta muy distendida.

Otro incidente con la electrónica, se ve que el aire caribeño no es bueno para los aparatos modernos: se ha estropeado el libro electrónico, me he quedado sin lectura para el resto del crucero ¡y cuando estaba acabando el último libro de Millenium! ¡Voy a tirar todos los aparatos por la borda!

Luego otra vez al casino, de nuevo perdimos al black jack pero ganamos en la ruleta y sobre todo Rafa sacó 100 dólares en las tragaperras. Es un genio, tiene olfato para las máquinas.

28 de octubre, miércoles. Guadalupe.

El barco atraca en el mismo centro de la capital Point a Pitre, al final de una de las calles comerciales el gran buque se erige cerrando la perspectiva. En todos los puertos no reciben y despiden con música en directo. Nos gusto más P a P que F de F, es más pequeña pero tiene más empaque, calles más anchas y cuidadas dentro de lo que es el tono general del caribe. Esto es parte de Francia pero no hay el mismo nivel de vida y de cuidado en la ciudad aunque los precios también son escandalosos: ejemplos vistos en el mercadillo de frutas, dos aguacates por 5 euros, bananas a 1.5 el kilo, tomates a 2.5 y una cerveza en cualquier bar 2.20, ¡parece que en las islas dominadas por el euro se dispara el coste de la vida!. Bien es verdad que no se ve la pobreza de Santa Lucia, pero tampoco es como Niza o Burdeos para que valgan tanto las cosas. Conocimos a Nicole, una señora jubilada nacida en Paris y viviendo 10 años aquí y no se explicaba como esta así la vida, la población criolla esta desesperada y hace un año hubo unos tremendos disturbios, ella se tuvo que marchar unas semanas a la metrópoli.

PointaPitre

Después de recorrer la ciudad tomamos un bus local para ir a la playa de Sainte Anne, a 20 kilómetros de P a P. Tardamos 50 minutos parando en todos los cruces y pueblos, la isla es tan verde y exuberante como las anteriores y el calor igual de espantoso, llovió como es natural varias veces pero no mientras estuvimos en la playa, arena blanca, cocotero aguas cálidas….. lo típico del caribe. Aquí es donde hablamos con Nicole que muy amable se ofreció a llevarnos de vuelta al barco si perdíamos el autobús, cosa que por supuesto no ocurrió, a las dos estábamos de nuevo en el Pacific y toda la tarde la pasamos en cubierta, pero hoy no hemos bebido nada de alcohol. Echo de menos mi libro y la cámara de fotos sigue sin funcional.

29 de octubre jueves, Sint Maarten.

Preciosa isla de aguas turquesas y playas blancas de arena de concha.

Philipsburg es una villa pequeña de estilo colonial. Son tres calles paralelas entre el mar y una gran laguna, cuajada de tiendas de ropa de lujo, joyerías electrónica, cafés y restaurantes, todo muy cuidado, tiene un aire que recuerda a Miami. Es una isla totalmente diferente a las anteriores, un gran nivel de vida al estilo Holandés. La larga playa ocupa un costado de la ciudad, es casi un kilómetro de arenas blancas y aguas azules tranquilas y cálidas. Por desgracia no se puede aguantar mucho tiempo en la playa por el fuerte sol y calor, así que pasamos la mañana de tiendas, compramos 5 pares de Levi´s. Comimos en un restaurante en la playa por 37 dólares, nos pareció caro,pero es que en la cuenta cargan un 18 por ciento por el servicio y las tasas, es curioso que cobren impuestos en las comidas y no en los artículos de lujo en las tiendas.

Philipsburg

Volvimos al barco a las cuatro y como veníamos secos de la playa, atacamos los mojitos y margaritas, después de la jornada abstemia de ayer. Hoy ha habido baile de sevillanas y samba, y esta noche toca la fiesta pirata. ¡Es que no paran! La verdad es que la gente en general es muy tranquila y sólo participan los más jóvenes.

Hay que señalar que hoy no ha llovido nada, lo cual es muy extraño, pero es que esta isla se nota más seca que las francesas. La isla está dividida en dos partes, una francesa donde se habla el francés y se usa el euro y otra holandesa donde se habla el inglés y circula el dólar americano.

30 de octubre, viernes. Tórtola

Última escala del crucero. Maravillosa isla de colinas cubiertas de bosques densísimos.

La capital, Road Town es una moderna y pequeña villa, sin ningún aliciente. Esta isla pertenece a las islas vírgenes británicas, BVI, y se nota la mano inglesa, todo está cuidado y limpio. Hay mucha diferencia de nivel de vida entre Tórtola  y  San Martín, por una parte, y Guadalupe y Martinica por otra, un escalón más abajo estaría Santa Lucia, que es independiente.

Al salir del barco dimos un paseo por la ciudad y como ,a las 10 de la mañana, el calor era grande, volvimos y tomamos un taxi colectivo en el puerto, que por 12 dólares cada uno, ida y vuelta, nos llevó a través de la isla, en 15 minutos, a la paradisíaca playa de Cane Garden Bay, un lugar de ensueño para quedarse una buena temporada, desgraciadamente sólo pasamos dos horas bañándonos y tomando unas Heineken, la cerveza más popular de estas islas. Volvimos pronto al barco porque, hoy, el  “todos a bordo” es a las 13:30, ya que tenemos una larga singladura hasta Santo Domingo.

Azul

Casi toda la tarde la pasamos en el gran bingo del crucero. Rafa, ¡cómo no! cantó una línea de 21 dólares, y en el gran bingo final, quedamos a dos números de ganar un crucero para dos. Pasamos del show de ABBA y nos fuimos a preparar las maletas porque hay que dejarlas esta noche en el pasillo, para que las lleven mañana directamente al aeropuerto. ¡Esto se acaba!.

31 de octubre, sábado. Santo Domingo.

Estuvimos dudando entre quedarnos en el barco o bajar a ver la ciudad, la duda viene porque todo el mundo habla mal de la inseguridad de Santo Domingo. Al final decidimos salir y nuestra experiencia fue grata. La gente es muy amable y cálida. Fuimos caminando 20 minutos del puerto al centro y luego estuvimos recorriendo la zona colonial, que es muy agradable fresca y sombreada. Monumentalmente no es gran cosa, comparándolo con México y sus ciudades coloniales y eso que esta es la primada de América.

CasadeColón

Te entran “guías” y vendedores, en general todos son muy corteses y nada cansinos. Hay mucha policía turística que te ofrecen ayuda. Vimos el Palacio de Colón (Diego no Cristóbal) la Catedral y la Casa de Gobernación, las calles de las damas, de Isabel la Católica y del Conde, la principal. Aquí a diferencia de México honran a Colón y la herencia hispana.

Compramos artesanía en un puesto de la calle del Conde a un chico muy simpático,llamado Bismal, o sea,  Bismarck, que no se aclaraba con los cambios de moneda. Compramos bandejas y un par de esculturas de madera de músicos rastas, una máscara taína y un botellero curioso también de madera. Cargados con los bultos regresamos en taxi al barco y antes de la última comida a bordo nos dimos un baño refrescante.

A las tres de la tarde nos llevan al aeropuerto en tres autocares. Hay que señalar la perfecta organización de Pullmantur, se hace muy llevadera la parte engorrosa del crucero. Al recoger las maletas en el aeropuerto hemos puesto una reclamación pues una de ella esta rajada y abollada.

Hemos comprado en las tiendas del aeropuerto dos botellas de Barceló añejo, y otras dos del mejor ron del mundo, El Zacapa nicaragüense de 23 años, por sólo 40 dólares la botella, será un buen recuerdo del viaje cuando lo degustemos en las frías noches del inminente invierno villalbino.

Lo bueno del crucero:

-         El calorcito

-         Las playas

-         El servicio del barco

-         Las copas y la comida.

-         La organización

-         La cama del camarote.

-         Las sonrisas de los caribeños.

-         El ganar en el casino.

-         Las largas horas en cubierta tomando el sol.

Lo menos bueno:

-         Las largas horas de vuelo y las azafatas de Pullmantur.

-         El sol abrasador.

-         La excursión de Santa Lucia.

-         La gran cantidad de comida que llega a aborrecerse.

-       ¡ Que sólo dura una semana! Leer Más…

Posteado por: Norberto | 10 abril 2009

Fuerteventura

FUERTEVENTURA
Marzo 2009

Viernes,13

Salimos puntuales, a las 15:35, en un flamante Airbus 319 de Easyjet.
A la hora del embarque, tuvimos una discusión con una desagradable empleada de la compañía; nos echó la bronca por embarcar en el grupo A (los que sacan la tarjeta de embarque por internet) en vez de en el grupo B (los que la sacan en el aeropuerto), realmente nadie nos dijo en que cola ponernos, dan por supuesto que lo tienes que saber; la cuestión es que no hay asientos adjudicados y los primeros que entran en el avión pueden elegir, cosa de las low cost. El vuelo se lleno de gente muy joven, por supuesto no dan ni agua, pero si venden boletos de una rifa de rasca y gana.

Aterrizamos a las 5 hora canaria, entre una calima sahariana ,que tapaba el sol. Había unos 21 grados de temperatura y el aire era fresquito.
Recogimos el coche de alquiler de Orlando Rent a Car sin problemas, pagando 106 euros los siete dias, por un Renault Clio.
Del aeropuerto a Playa Barca, donde está el hotel, hay 65 kilómetros de buena carretera entre un paisaje de colinas peladas, blanquecinas, salpicadas de rocas volcánicas negras. Es como el desierto del Sahara, los oasis aquí son resorts turísticos ajardinados.

El hotel Meliá Gorriones esta enclavado en una playa gigantesca y salvaje, no hay indicio de ocupación humana, ni hamacas, ni sombrillas ni chiringuitos, sólo el hotel.
El Gorriones es de lujo, la habitación es una media suite con salón y televisión de plasma de 32 pulgadas. Los jardines están ya muy formados pues el hotel tiene 33 años; hay varias piscinas y jacuzzis, una exterior con agua caliente y otra llamada el lago, por su tamaño aunque tiene agua salada. Hay bares y terrazas con camas balinesas, llenas de cojines.El personal es muy amable, la mayoría de los huéspedes son alemanes. Los bufetes de desayuno y cena son los mejores que hemos probado. Otra cosa curiosa es el que el hotel tiene su propia desaladora.

Sábado 14

El día amanece brumoso y fresco. pero luego el sol pega fuerte y alcanzamos los 33 grados. Vamos hacer lo posible por no quemarnos.
Hemos pasado la mañana caminando por la playa y bañándonos en las piscinas. A fin un poco de relajación después de los ajetreados días de Roma.
Decidimos ir a comer a Morro Jable a unos 15 kilómetros al sur y aquí estamos tomando unas raciones de puntillas, pulpo y gambas al ajillo con papas arrugas y mojo picón, en uno de los restaurante del paseo marítimo del pueblo.
Después de la comida paseamos por la playa y la zona turística de Jandía: el termómetro marca 33 grados y agotados por el calor volvemos al hotel.
El pueblo de Morro Jable no tiene interés pero la playa es grandiosa con una enorme duna por la que se puede tirar la gente porque la parte de arriba está al mismo nivel que el paseo marítimo.

Después de una siesta dimos un largo paseo por la interminable Playa Barca, la marea alta inunda la playa y deja enormes lagunas por las que se puede caminar mojando los pies en las templadas aguas.

Domingo 15

Hoy es día de descanso en el hotel, sólo salimos por la mañana al rastrillo de
Cañada del Río. Nos dimos unos baños en la playa y en la piscina de agua caliente a 26 grados.

Lunes 16

Mañana de playa y piscina. A las dos salimos a comer y conocer la zona occidental de la isla: La Pared, Pájara (donde comimos en un mesón), paisajes de montaña desolados, bellísimos, sin rastro de huella humana, sólo la carretera serpenteando por las colinas; los pueblecillos son cuatro casas sin interés, exceptuando Bentacuria, un pueblo típico Canario con mucho encanto. Destaca también un mirador con dos grandes estatuas de metal de  guerreros guanches.
El pueblo de Antigua no tiene nada de particular, lo mismo que Tuineje y Gran Tarajal éste si es un pueblo grande con puerto y vida local sin turistas.

Volvimos al hotel a la caída de la tarde y tuvimos una ocurrencia que pudimos haber lamentado: decidimos ir a contemplar la puesta del sol al otro lado, barlovento, delistmo de la península de Jandia; como no hay carretera nos hemos metido en arena compacta, entre las colinas peladas. Al volver, ya casi de noche, en un giro, caímos en un banco de arena y se hundieron las ruedas motrices del coche medio metro en la arena. A pesar del “De aquí no salimos” de Rafa, nos pusimos a quitar arena con las manos y a poner las alfombrillas del coche para que las ruedas agarrasen. Poco a poco lo fuimos sacando y, con un gran alivio, salimos de la trampa de arena. Menos mal, nos veíamos ya tratando de explicar a los del rent a car que teníamos el coche hundido en un hoyo de arena en medio del desierto.

Martes 17

Hoy toca recorrer la isla y por ello salimos pronto hacia el norte. Condujimos por la carretera del interior hasta la Oliva; en este tranquilo pueblo está la Casa de los Coroneles, un edificio bien reconstruido del siglo XIX, que era la residencia de los gobernadores militares. Está al pie de la imponente montaña de Tindaya, un perfecto cono piramidal con reminiscencias religiosas de los antiguos guanches y que ahora quieren horadar, según una vieja idea de César Manrique, para hacer un monumento interior.

A media mañana llegamos a Corralejo, un gran complejo turístico. Tiene interés por estar al lado del parque natural de las Dunas, un espacio de arenas doradas y grandes playas. Hay dos modernos hoteles Riu en el interior del parque natural y además está atravesado por una carretera, que es cubierta, de vez en cuando, por oleadas de arena. En frente, en el Océano, está el Islote de Lobos, un destino típico de excursiones en barco.

Nos bañamos en las aguas cristalinas y luego comimos en un restaurante del puerto, tomamos mejillones fresquísimos, calamares y mero y nos dieron a probar, muy amablemente, unos trozos de barracuda y morena. Muy rico todo.

De vuelta al sur, paramos a conocer la capital de la isla, Puerto del Rosario, un gran pueblo sin un sólo turista; en cambio, nuestra siguiente parada, Caleta de Fuste, es un centro turístico de gran calidad, que nos gusto mucho; tiene un playa muy protegida, de aguas poco profundas, tibias y calmadas.

Miércoles,18

Hoy hace un día brillante pero fresco y ventoso.Vamos a pasar la jornada  disfrutando de las piscinas y la playa del hotel,en plan tranquilo.

A la caída de la tarde nos acercamos a Costa Calma a dar un paseo por el Palmeral,que cubre una área extensa del centro turístico.Hay una mezcla de árboles,palmeras y arbustos autóctonos,es una zona sorprendentemente umbría,de cerrada vegetación;hay senderos para pasear e ir en bici.Me recuerdan los palmerales de los desiertos tunecinos,pero aquí el riego es por goteo y los tubos negros saltan a la vista por todas partes

Jueves,19

Hemos ido a la grandiosa playa de Cofete.
Salimos a las 10 hacia Morro Jable.Después de pasar el puerto se toma una pista de tierra durante 20 km. que atraviesa las negras montañas hacia barlovento de la península.Después de una hora de baches y polvo se llega al poblado de Cofete,cuatro casuchas de aspecto chabolista,y al aparcamiento de la gran playa salvaje;arriba,en la ladera,se halla la casona del magnate alemán que arrendó toda la península a Franco,se dice que quería construir una base secreta para submarinos.
La playa son extensos arenales dorados flanqueados por los farallones oscuros de las montañas de 800 metros que la protegen.
Es curioso el cementerio del poblado,varias tumbas de simples pedruscos amontonados.

Pasamos un par de horas bañándonos en completa soledad y a las 3 y media estamos de nuevo en el restaurante del paseo marítimo de Morro Jable tomando pescado fresco,”burro” y emperador.El termómetro marca hoy 28º,cinco menos que el otro día.
Después de la comida volvemos al hotel a echar la siesta,soñaremos con la apabullante belleza de Cofete.

Viernes,20

Pasamos el día en el hotel y la playa hasta la hora de dejar el hotel;nos dejan una habitación de cortesía para ducharnos y cambiarnos.El servicio del Meliá es estupendo en todos los aspectos.
A las 4 salimos hacia el aeropuerto,entregamos el coche y despegamos sin retrasos a las 18:15


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Posteado por: Norberto | 28 marzo 2009

Una Semana En Roma

UNA SEMANA EN ROMA

marzo 2009

Domingo,8

Comenzamos la visita de 5 días a Roma con mal pie: Iberia nos vuelve a fastidiar con un retraso de hora y pico en una tranquila tarde de domingo en la T4,además ya no dan comida en los vuelos y tenemos que pagar 21 € por dos sandwiches y dos cervezas para llenar un poco el estómago en el vuelo. El avión es moderno y muy confortable con amplio espacio para las piernas. El pasaje es mayoritariamente italiano.
Aterrizaremos en Fiumicino sobre las 11 de la noche.

Lunes,9

Muy favorables las primeras impresiones. Salimos del aeropuerto sobre las 11:30, lo primero fue el regateo con los taxistas: nos pidieron 70€ por el trayecto al hotel,pero ante nuestra negativa lo fueron bajando hasta 40€,parece increíble que en una capital europea anden aún con estos chanchullos.

La recepción del hotel fue cálida y en español. El Meliá Roma Aurelia Antica es un 4 estrellas de verdad ,a precio de ganga,la habitación con desayuno nos sale  por 80€. El pero es que está situado 6 km. del centro,en una zona semi rural al este del Vaticano.
El desayuno es muy completo y de calidad,procuramos comer en cantidad aunque no hay mucha hambre a las 8 de la mañana.
Tomamos el bus gratuito del hotel que ,en 20 minutos,nos deja al lado del Vaticano,en la boca de metro de Ottaviano.

La primera mañana recorremos la Basílica de San Pedro,usando las valiosas audio guías de TuttaRoma,bajadas de internet,que explican todo exhaustivamente.
Los adjetivos  impresionante,monumental y bellísimo se puede aplicar a todo lo que se ve en Roma,no los vamos a reiterar,sólo destacaremos lo que nos llame especialmente la atención,por ejemplo de San Pedro destacamos la gran Cúpula y La Pietá.
Después vamos paseando por Sant´Angelo,Piazza Navona y Campo di Fiori,donde compramos una sudadera de la selección “azzurra”.

A la hora de comer pasamos al Trastevere y tomamos un menú en la terraza de Carlo Menta,un restaurante famoso ,lleno de turistas. Comimos bruschetti,-pan con aceite, ajo,tomate y rúcula -,y saltimbocca romana-filetes de lomo con jamón y queso-. Vino Castelli Romani y tarta de almendras.Todo muy rico.  Pagamos 24€ los dos,mejor que en Madrid.
Para bajar la comida paseamos por Trastevere y subimos al Gianicolo para disfrutar de una vista de Roma al atardecer,aquí se encuentra la espectacular Academia de España.
Ya de noche paseamos por Piazza della Rotonda y entramos al Panteón,uno de los monumentos más valiosos de La Ciudad Eterna.

En una de las alimentari compramos parmigiano,salami,olivas y una botella de Montepulciano para cenar en el hotel y nos dirigimos a Ottaviano a coger el bus de vuelta a las 8:30 ya cansadísimos

Martes, 10

Día primaveral, sol y 15 grados de temperatura.
Nos levantamos a las 8 menos cuarto y desayunamos a conciencia. Hoy hay más tráfico y tardamos 35 minutos en llegar al centro. Nos acompañan en el autobús unos dirigentes de universidad mexicanos muy graciosos que tienen una convención en Roma.
Hoy tomamos el metro hasta Termini, desde aquí caminando llegamos a Santa María Maggiore, que visitamos con la audio guía durante una hora, luego entramos en la pequeña Santa Prassede, al lado de la anterior gran Basílica y totalmente diferente a esta, paredes a penas decoradas con mosaicos paleocristianos y muy pocos ornamentos.

En un cuarto de hora andando llegamos a San Pietro in Vincoli a admirar el Moisés, ésta Iglesia es muy sencilla por ello destaca aún más la gran obra de Miguel Ángel: la tumba de Julio II.
De aquí a un paso está el Coliseo y los Foros, que recorrimos con poco detenimiento porque era la hora de comer, así que nos dirigimos en metro al barrio de Garbatella buscando una Trattoria recomendada en los foros de internet,Er Panonto.
Para nuestra sorpresa estaba cerrada, sin embargo encontramos al lado de la estación de metro, la Pizzeria Stellina y comimos unas pizzas maravillosas, grandes y finísimas, también pedimos de entrada unos suppli y ensalada de rúcula,que parece que es una hierba muy consumida en Italia. Bebimos un litro de vino blanco espumoso y muy frío con dos cafés para terminar.Pagamos también 24 euros.
Los suppli son bolas de arroz rellenas de queso y tomate rebozadas y fritas, similar a grandes croquetas. Salimos muy contentos y mareados de Stellina.
El metro nos llevó a la Piazza de Spagna donde descansamos en las escalinatas de la Trinita dei Monti un buen rato tomando el sol.La Piazza de Spagna está siempre abarrotada de turistas.

Luego paseamos por Via Condotti, Via del Corso, Piazza Colonna y Fontana de Trevi. Aquí compramos una corbata de seda en una tienda de la plaza y tiramos la típica moneda para asegurarnos volver a Roma. Luego anduvimos por el Panteón y Piazza Navona hasta volver al hotel exhaustos. Cada vez la piernas notan más el cansancio.

Miércoles 11

Hoy tocan los museos vaticanos.
¿Merece la pena perder una radiante mañana de sol en la ciudad eterna visitando las galerias Vaticanas? Después de más de tres horas metidos en los museos afirmamos rotundamente que sí.
La Capilla Sixtina es junto al Panteón mis joyas  favoritas de Roma. Sorprende la magnitud de la estancia y la belleza de las pinturas que te envuelven. Los Museos Vaticanos son excesivos, el continente no desmerece de las joyas de arte que encierra. Lo mejor son las galerías grecolatinas y las pinturas de Rafael y Miguel Ángel. También nos gustaron las piezas de la civilización egipcia.

Ahora estamos comiendo en un Ristorante cerca del museo, El Ragno de Oro (Araña de Oro), recomendado en las guías. No hay turistas, es el típico familiar con la mamma por la sala dirigiéndolo todo. No te dan carta, te recomiendan a viva voz lo del día. Hemos pedido spaguetti all´ amattriciana, típico de Roma, con tomate, tocino y queso. También ensalada y alcachofa frita entera. De segundo albóndigas y queso escarmorza a la plancha. Terminamos con dos expresos macchiati (cortados), ahora estamos esperando la cuenta………..veremos porque ¡eso de no mostrar la carta!.
Después volveremos al hotel a descansar por que ya es el tercer día y lo necesitamos para seguir disfrutando de la ciudad. Hasta ahora ha salido todo a pedir de boca, los italianos han sido muy agradables. La pena es que Roma no está cuidada, parece que pasan de conservar estas joyas del pasado; El Coliseum tiene la mitad negra de la contaminación, pues la Avenida de los Foros Italicos,abierta en la mitad de los yacimientos arqueológicos, con su pesado tráfico, pasa a diez metros de sus arcos. Las zonas peatonales son escasas y no se respetan, las motos lo invaden todo y los coches lo mismo, hay plazas monumentales tomadas por los vehículos aparcados; al lado del Panteón hay un parking de coches y motos pegados al muro del templo.

El pavimento esta levantado en muchas calles, los famosos sanpietrinos o adoquines son un castigo para los pies del caminante, las paredes están llenas de pintada y afiches, las luces son muy pobres, incluso los monumentos no están bien iluminados, Roma de noche es una ciudad entre tinieblas. Por otra parte los jardines son muy escasos y estan descuidadísimos en cambio las fuentes son espectaculares con abundante agua fresca y clara. Yo encuentro Roma como la vi hace 28 años, no se ha remozado como todas las grandes capitales europeas.Pero, ¡basta de críticas! Estas cosillas no ensombrecen la belleza y magnificencia de la gran dama que es esta ciudad y el disfrute que proporciona al visitante.
…Ya vino la cuenta; 45 euros, no esta mal, nos han invitado al café y al chupito de grappa, además nos han cargado sólo medio litro de vino y casi hemos bebido un litro, porque ponen un botellón de dos litros de Montepulciano del 2007 y te dicen que pagas lo que te bebas.
Salimos con un mareo de aupa y cogimos el bus al hotel para dormir la siesta. Nos hemos quedado toda la tarde y la noche descansando en el hotel.

Jueves 12

Último día completo en Roma.
No hemos empezado el día con buen pie porque el bus del hotel ha tardado una hora en llegar al centro debido al tráfico.
Hemos ido en metro y en bus hasta la Via Appia Antica y hemos caminado por esta antigua calzada romana; está peor de lo que recordaba, hay tramos con mucho tráfico y hasta en las zonas peatonales se meten los coches; de todas formas sigue siendo un lugar tranquilo y evocador. Los restos de la Via Appia están mal cuidados, hay modernas señales de tráfico y papeleras de plástico. ¿Esto convierte a la Via Appia en una calle viva o le hace perder el encanto evocador de la antigüedad clásica? Cada cual pensara lo que quiera, para mí estropean la magia del lugar.
Ahora están restaurando El Circo de Majencio, ¡en el 2009! Ya les vale a estos romanos.
Un apunte del tráfico en Roma: no respetan nada, son mucho peores que los españoles, en tres días hemos visto tres accidentes de moto y otras dos ocasiones de peligro, en muchos sitios no hay aceras para los peatones y no respetan en general los pasos de cebra.
Como las catacumbas cierran de 12 a 2 estamos tirados descansando hasta que abran pues no queremos perdérnoslas. Vamos a visitar las de San Sebastián que son las que están situadas en la misma Via Appia.

Las catacumbas son sobrecogedoras, lo malo es que se visitan en grupo con guía y no se puede perder uno por los vericuetos. Sólo se visitan 300 metros del primer y segundo piso cuando tiene en total 17 kilómetros distribuidos en 3 pisos subterráneos. El tercero está cerrado porque han bajado allí todos los restos humanos y está considerado como un cementerio. Me acuerdo que, en mi primera visita hace 28 años, sí se veían los nichos con los huesos; ahora es todo mucho menos impresionante. Estas catacumbas están situadas al lado de unas antiguas canteras y en griego katakumba significa al lado de la cantera, así, este nombre se aplicó por extensión a todos los enterramientos cristianos.
Después de la visita tomamos el bus de vuelta hasta San Juan de Letrán, la Catedral de Roma es una basílica grandiosa, es la sede del Obispo de Roma: El Papa. Aquí visitamos la Santa Scala donde había multitud de peregrinos subiendo los peldaños de rodillas.
Luego visitamos los Foros, Piazza Venezia y Campidoglio. Había riadas de turistas por la avenida de los Foros Itálicos, al pesar de ello las vistas de las ruinas son espléndidas. El engendro del monumento a Vittorio Emmanuelle, que situado  en otro lugar estaría bien,contrasta con la belleza serena del Campidoglio, una de las plazas más bellas del mundo, obra de Miguel Ángel. Seguimos nuestro itinerario por el teatro de Marcello y el barrio judío. Entramos en Santa Maria In Campitelli. Ya en Campo di Fiori seguimos a Santa Andrea della Valle, donde también entramos un rato.

Todas las iglesias de Roma sin excepción son fastuosas y es irresistible el deseo de entrar cuando se pasa por alguna; lo mismo ocurre con los numerosos palacios que conforman todas las calles del centro.
Ya de noche paseamos por las sugerente callejas entre el Campo di Fiori y Piazza Navona hasta la hora de cenar.
Para nuestra última cena en Roma elegimos el famoso Baffeto, pero como al llegar allí había una cola enorme y eso que eran las 19:30, nos fuimos al Baffeto 2, que es del mismo dueño. Cenamos estupendamente unos entrantes de suppli y flor de calabacín rebozada (fiore de zucche), bolitas de queso y pan con tomate. Luego dos maravillosas pizza de funghi y quattro formaggi, nuestras preferidas, de postre tiramisú casero y una fraschetta de vino rosso de la casa. Nos salió por 34 euros. Se come bien y barato en Roma, pero hay que reconocer que saliéndose de la pasta y la pizza ,el resto no está a la misma altura.
Casi perdemos el bus de vuelta al hotel, tuvimos que correr por el barrio del Vaticano y llegamos al hotel hechos polvos por el día tan duro y la carrera final.
Roma es muy cansada para el turista pues, como las distancias no son grandes, se cae en la tentación de ir andando a todas partes y esto se nota al final, pues durante el día se va absorto viendo maravillas y no se acuerda uno de los pies.

Viernes 13

Arriba a las siete treinta, un buen desayuno y en un taxi al aeropuerto, también cuarenta euros. El taxista nos dijo que eran 20 minutos de trayecto y así fue, lo que no dijo es que iría a 150 km por hora por la autovía limitada a 110, adelantando por la derecha y en línea continua, cosa que es habitual en Roma. Como decía Asterix ¡Están locos estos Romanos!.
El avión sale puntual y llegamos sobre la una menos cuarto a Madrid para empalmar con el vuelo a Fuerteventura. Tampoco nos dan comida en este vuelo, te cobran hasta el agua, sin embargo ,sí que regalan el periódico, gracias Iberia.
Ha sido un viaje estupendo pero se queda corto de tiempo. No hemos visto todo lo que pensábamos, nos quedamos con ganas de ver la Piazza del Popolo y Villa Borghese….. otra vez será.
Roma es una bella ciudad cuajada de joyas de los mayores artistas que ha dado el género humano. Pediríamos a los romanos que la mimasen tan sólo un poco.
Fine


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Posteado por: Norberto | 15 octubre 2008

Los Valles del Oso

Este viaje por el valle asturiano del Trubia,se puede ver abriendo la presentación:

Los_Valles_del_Oso

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