Posteado por: Norberto | 28 marzo 2009

Una Semana En Roma

UNA SEMANA EN ROMA

marzo 2009

Domingo,8

Comenzamos la visita de 5 días a Roma con mal pie: Iberia nos vuelve a fastidiar con un retraso de hora y pico en una tranquila tarde de domingo en la T4,además ya no dan comida en los vuelos y tenemos que pagar 21 € por dos sandwiches y dos cervezas para llenar un poco el estómago en el vuelo. El avión es moderno y muy confortable con amplio espacio para las piernas. El pasaje es mayoritariamente italiano.
Aterrizaremos en Fiumicino sobre las 11 de la noche.

Lunes,9

Muy favorables las primeras impresiones. Salimos del aeropuerto sobre las 11:30, lo primero fue el regateo con los taxistas: nos pidieron 70€ por el trayecto al hotel,pero ante nuestra negativa lo fueron bajando hasta 40€,parece increíble que en una capital europea anden aún con estos chanchullos.

La recepción del hotel fue cálida y en español. El Meliá Roma Aurelia Antica es un 4 estrellas de verdad ,a precio de ganga,la habitación con desayuno nos sale  por 80€. El pero es que está situado 6 km. del centro,en una zona semi rural al este del Vaticano.
El desayuno es muy completo y de calidad,procuramos comer en cantidad aunque no hay mucha hambre a las 8 de la mañana.
Tomamos el bus gratuito del hotel que ,en 20 minutos,nos deja al lado del Vaticano,en la boca de metro de Ottaviano.

La primera mañana recorremos la Basílica de San Pedro,usando las valiosas audio guías de TuttaRoma,bajadas de internet,que explican todo exhaustivamente.
Los adjetivos  impresionante,monumental y bellísimo se puede aplicar a todo lo que se ve en Roma,no los vamos a reiterar,sólo destacaremos lo que nos llame especialmente la atención,por ejemplo de San Pedro destacamos la gran Cúpula y La Pietá.
Después vamos paseando por Sant´Angelo,Piazza Navona y Campo di Fiori,donde compramos una sudadera de la selección “azzurra”.

A la hora de comer pasamos al Trastevere y tomamos un menú en la terraza de Carlo Menta,un restaurante famoso ,lleno de turistas. Comimos bruschetti,-pan con aceite, ajo,tomate y rúcula -,y saltimbocca romana-filetes de lomo con jamón y queso-. Vino Castelli Romani y tarta de almendras.Todo muy rico.  Pagamos 24€ los dos,mejor que en Madrid.
Para bajar la comida paseamos por Trastevere y subimos al Gianicolo para disfrutar de una vista de Roma al atardecer,aquí se encuentra la espectacular Academia de España.
Ya de noche paseamos por Piazza della Rotonda y entramos al Panteón,uno de los monumentos más valiosos de La Ciudad Eterna.

En una de las alimentari compramos parmigiano,salami,olivas y una botella de Montepulciano para cenar en el hotel y nos dirigimos a Ottaviano a coger el bus de vuelta a las 8:30 ya cansadísimos

Martes, 10

Día primaveral, sol y 15 grados de temperatura.
Nos levantamos a las 8 menos cuarto y desayunamos a conciencia. Hoy hay más tráfico y tardamos 35 minutos en llegar al centro. Nos acompañan en el autobús unos dirigentes de universidad mexicanos muy graciosos que tienen una convención en Roma.
Hoy tomamos el metro hasta Termini, desde aquí caminando llegamos a Santa María Maggiore, que visitamos con la audio guía durante una hora, luego entramos en la pequeña Santa Prassede, al lado de la anterior gran Basílica y totalmente diferente a esta, paredes a penas decoradas con mosaicos paleocristianos y muy pocos ornamentos.

En un cuarto de hora andando llegamos a San Pietro in Vincoli a admirar el Moisés, ésta Iglesia es muy sencilla por ello destaca aún más la gran obra de Miguel Ángel: la tumba de Julio II.
De aquí a un paso está el Coliseo y los Foros, que recorrimos con poco detenimiento porque era la hora de comer, así que nos dirigimos en metro al barrio de Garbatella buscando una Trattoria recomendada en los foros de internet,Er Panonto.
Para nuestra sorpresa estaba cerrada, sin embargo encontramos al lado de la estación de metro, la Pizzeria Stellina y comimos unas pizzas maravillosas, grandes y finísimas, también pedimos de entrada unos suppli y ensalada de rúcula,que parece que es una hierba muy consumida en Italia. Bebimos un litro de vino blanco espumoso y muy frío con dos cafés para terminar.Pagamos también 24 euros.
Los suppli son bolas de arroz rellenas de queso y tomate rebozadas y fritas, similar a grandes croquetas. Salimos muy contentos y mareados de Stellina.
El metro nos llevó a la Piazza de Spagna donde descansamos en las escalinatas de la Trinita dei Monti un buen rato tomando el sol.La Piazza de Spagna está siempre abarrotada de turistas.

Luego paseamos por Via Condotti, Via del Corso, Piazza Colonna y Fontana de Trevi. Aquí compramos una corbata de seda en una tienda de la plaza y tiramos la típica moneda para asegurarnos volver a Roma. Luego anduvimos por el Panteón y Piazza Navona hasta volver al hotel exhaustos. Cada vez la piernas notan más el cansancio.

Miércoles 11

Hoy tocan los museos vaticanos.
¿Merece la pena perder una radiante mañana de sol en la ciudad eterna visitando las galerias Vaticanas? Después de más de tres horas metidos en los museos afirmamos rotundamente que sí.
La Capilla Sixtina es junto al Panteón mis joyas  favoritas de Roma. Sorprende la magnitud de la estancia y la belleza de las pinturas que te envuelven. Los Museos Vaticanos son excesivos, el continente no desmerece de las joyas de arte que encierra. Lo mejor son las galerías grecolatinas y las pinturas de Rafael y Miguel Ángel. También nos gustaron las piezas de la civilización egipcia.

Ahora estamos comiendo en un Ristorante cerca del museo, El Ragno de Oro (Araña de Oro), recomendado en las guías. No hay turistas, es el típico familiar con la mamma por la sala dirigiéndolo todo. No te dan carta, te recomiendan a viva voz lo del día. Hemos pedido spaguetti all´ amattriciana, típico de Roma, con tomate, tocino y queso. También ensalada y alcachofa frita entera. De segundo albóndigas y queso escarmorza a la plancha. Terminamos con dos expresos macchiati (cortados), ahora estamos esperando la cuenta………..veremos porque ¡eso de no mostrar la carta!.
Después volveremos al hotel a descansar por que ya es el tercer día y lo necesitamos para seguir disfrutando de la ciudad. Hasta ahora ha salido todo a pedir de boca, los italianos han sido muy agradables. La pena es que Roma no está cuidada, parece que pasan de conservar estas joyas del pasado; El Coliseum tiene la mitad negra de la contaminación, pues la Avenida de los Foros Italicos,abierta en la mitad de los yacimientos arqueológicos, con su pesado tráfico, pasa a diez metros de sus arcos. Las zonas peatonales son escasas y no se respetan, las motos lo invaden todo y los coches lo mismo, hay plazas monumentales tomadas por los vehículos aparcados; al lado del Panteón hay un parking de coches y motos pegados al muro del templo.

El pavimento esta levantado en muchas calles, los famosos sanpietrinos o adoquines son un castigo para los pies del caminante, las paredes están llenas de pintada y afiches, las luces son muy pobres, incluso los monumentos no están bien iluminados, Roma de noche es una ciudad entre tinieblas. Por otra parte los jardines son muy escasos y estan descuidadísimos en cambio las fuentes son espectaculares con abundante agua fresca y clara. Yo encuentro Roma como la vi hace 28 años, no se ha remozado como todas las grandes capitales europeas.Pero, ¡basta de críticas! Estas cosillas no ensombrecen la belleza y magnificencia de la gran dama que es esta ciudad y el disfrute que proporciona al visitante.
…Ya vino la cuenta; 45 euros, no esta mal, nos han invitado al café y al chupito de grappa, además nos han cargado sólo medio litro de vino y casi hemos bebido un litro, porque ponen un botellón de dos litros de Montepulciano del 2007 y te dicen que pagas lo que te bebas.
Salimos con un mareo de aupa y cogimos el bus al hotel para dormir la siesta. Nos hemos quedado toda la tarde y la noche descansando en el hotel.

Jueves 12

Último día completo en Roma.
No hemos empezado el día con buen pie porque el bus del hotel ha tardado una hora en llegar al centro debido al tráfico.
Hemos ido en metro y en bus hasta la Via Appia Antica y hemos caminado por esta antigua calzada romana; está peor de lo que recordaba, hay tramos con mucho tráfico y hasta en las zonas peatonales se meten los coches; de todas formas sigue siendo un lugar tranquilo y evocador. Los restos de la Via Appia están mal cuidados, hay modernas señales de tráfico y papeleras de plástico. ¿Esto convierte a la Via Appia en una calle viva o le hace perder el encanto evocador de la antigüedad clásica? Cada cual pensara lo que quiera, para mí estropean la magia del lugar.
Ahora están restaurando El Circo de Majencio, ¡en el 2009! Ya les vale a estos romanos.
Un apunte del tráfico en Roma: no respetan nada, son mucho peores que los españoles, en tres días hemos visto tres accidentes de moto y otras dos ocasiones de peligro, en muchos sitios no hay aceras para los peatones y no respetan en general los pasos de cebra.
Como las catacumbas cierran de 12 a 2 estamos tirados descansando hasta que abran pues no queremos perdérnoslas. Vamos a visitar las de San Sebastián que son las que están situadas en la misma Via Appia.

Las catacumbas son sobrecogedoras, lo malo es que se visitan en grupo con guía y no se puede perder uno por los vericuetos. Sólo se visitan 300 metros del primer y segundo piso cuando tiene en total 17 kilómetros distribuidos en 3 pisos subterráneos. El tercero está cerrado porque han bajado allí todos los restos humanos y está considerado como un cementerio. Me acuerdo que, en mi primera visita hace 28 años, sí se veían los nichos con los huesos; ahora es todo mucho menos impresionante. Estas catacumbas están situadas al lado de unas antiguas canteras y en griego katakumba significa al lado de la cantera, así, este nombre se aplicó por extensión a todos los enterramientos cristianos.
Después de la visita tomamos el bus de vuelta hasta San Juan de Letrán, la Catedral de Roma es una basílica grandiosa, es la sede del Obispo de Roma: El Papa. Aquí visitamos la Santa Scala donde había multitud de peregrinos subiendo los peldaños de rodillas.
Luego visitamos los Foros, Piazza Venezia y Campidoglio. Había riadas de turistas por la avenida de los Foros Itálicos, al pesar de ello las vistas de las ruinas son espléndidas. El engendro del monumento a Vittorio Emmanuelle, que situado  en otro lugar estaría bien,contrasta con la belleza serena del Campidoglio, una de las plazas más bellas del mundo, obra de Miguel Ángel. Seguimos nuestro itinerario por el teatro de Marcello y el barrio judío. Entramos en Santa Maria In Campitelli. Ya en Campo di Fiori seguimos a Santa Andrea della Valle, donde también entramos un rato.

Todas las iglesias de Roma sin excepción son fastuosas y es irresistible el deseo de entrar cuando se pasa por alguna; lo mismo ocurre con los numerosos palacios que conforman todas las calles del centro.
Ya de noche paseamos por las sugerente callejas entre el Campo di Fiori y Piazza Navona hasta la hora de cenar.
Para nuestra última cena en Roma elegimos el famoso Baffeto, pero como al llegar allí había una cola enorme y eso que eran las 19:30, nos fuimos al Baffeto 2, que es del mismo dueño. Cenamos estupendamente unos entrantes de suppli y flor de calabacín rebozada (fiore de zucche), bolitas de queso y pan con tomate. Luego dos maravillosas pizza de funghi y quattro formaggi, nuestras preferidas, de postre tiramisú casero y una fraschetta de vino rosso de la casa. Nos salió por 34 euros. Se come bien y barato en Roma, pero hay que reconocer que saliéndose de la pasta y la pizza ,el resto no está a la misma altura.
Casi perdemos el bus de vuelta al hotel, tuvimos que correr por el barrio del Vaticano y llegamos al hotel hechos polvos por el día tan duro y la carrera final.
Roma es muy cansada para el turista pues, como las distancias no son grandes, se cae en la tentación de ir andando a todas partes y esto se nota al final, pues durante el día se va absorto viendo maravillas y no se acuerda uno de los pies.

Viernes 13

Arriba a las siete treinta, un buen desayuno y en un taxi al aeropuerto, también cuarenta euros. El taxista nos dijo que eran 20 minutos de trayecto y así fue, lo que no dijo es que iría a 150 km por hora por la autovía limitada a 110, adelantando por la derecha y en línea continua, cosa que es habitual en Roma. Como decía Asterix ¡Están locos estos Romanos!.
El avión sale puntual y llegamos sobre la una menos cuarto a Madrid para empalmar con el vuelo a Fuerteventura. Tampoco nos dan comida en este vuelo, te cobran hasta el agua, sin embargo ,sí que regalan el periódico, gracias Iberia.
Ha sido un viaje estupendo pero se queda corto de tiempo. No hemos visto todo lo que pensábamos, nos quedamos con ganas de ver la Piazza del Popolo y Villa Borghese….. otra vez será.
Roma es una bella ciudad cuajada de joyas de los mayores artistas que ha dado el género humano. Pediríamos a los romanos que la mimasen tan sólo un poco.
Fine


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Respuestas

  1. Me ha encantado el diario. Sobre todo cómo describes la comida, me ha entrado un hambre… Al leerlo he recordado cuando estuve yo, tengo ganas de volver, Roma me encantó. Cómo que no os dio tiempo a pasear por Villa Borghese y la Piazza del Popolo, bueno, así tenéis que volver. Un besazo viajeros

  2. Mira que eres tragon Norberto abres el apetito de la gente qe ni siquiera conocen tus aficiones culinarias.
    Un abrazo

  3. Con este relato de viaje, has hecho honor a tu alias,(ALIMAÑA). Anda que has descrito la magnificencia de la ciudad, los colores de los marmoles o la belleza de las cupulas. De lo que has dado buena descripcion, es de los menus, los precios y la ubicacion de los locales. Tantas maravillas, y tu solo hablas de salsa de tomate. Besos ALIMAÑA.

    • No pretendía ensombrecer las impresiones estéticas que producen los tesoros artísticos de Roma con el vulgar regodeo en la satisfacción del estómago.Pero entiendo,como así se refleja en los comentarios, que mis lectores ya dan por sentado el goce espiritual que nos llenó el alma en esos días,y se mostrarán interesados en conocer esos otros aspectos de la ciudad que no se reflejan en las guías:un buen vinillo en un restaurante popular,la salsa de pomodoro,un buen salami,…etc.
      Y sólo hay descripción de cuatro de las díez comidas que hicimos en Roma.Pero ya veo que algunos sólo os fijais en lo que os interesa…¡tragones!, que unos llevan la fama y otros cardan la lana.


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