FUERTEVENTURA
Marzo 2009
Viernes,13
Salimos puntuales, a las 15:35, en un flamante Airbus 319 de Easyjet.
A la hora del embarque, tuvimos una discusión con una desagradable empleada de la compañía; nos echó la bronca por embarcar en el grupo A (los que sacan la tarjeta de embarque por internet) en vez de en el grupo B (los que la sacan en el aeropuerto), realmente nadie nos dijo en que cola ponernos, dan por supuesto que lo tienes que saber; la cuestión es que no hay asientos adjudicados y los primeros que entran en el avión pueden elegir, cosa de las low cost. El vuelo se lleno de gente muy joven, por supuesto no dan ni agua, pero si venden boletos de una rifa de rasca y gana.
Aterrizamos a las 5 hora canaria, entre una calima sahariana ,que tapaba el sol. Había unos 21 grados de temperatura y el aire era fresquito.
Recogimos el coche de alquiler de Orlando Rent a Car sin problemas, pagando 106 euros los siete dias, por un Renault Clio.
Del aeropuerto a Playa Barca, donde está el hotel, hay 65 kilómetros de buena carretera entre un paisaje de colinas peladas, blanquecinas, salpicadas de rocas volcánicas negras. Es como el desierto del Sahara, los oasis aquí son resorts turísticos ajardinados.
El hotel Meliá Gorriones esta enclavado en una playa gigantesca y salvaje, no hay indicio de ocupación humana, ni hamacas, ni sombrillas ni chiringuitos, sólo el hotel.
El Gorriones es de lujo, la habitación es una media suite con salón y televisión de plasma de 32 pulgadas. Los jardines están ya muy formados pues el hotel tiene 33 años; hay varias piscinas y jacuzzis, una exterior con agua caliente y otra llamada el lago, por su tamaño aunque tiene agua salada. Hay bares y terrazas con camas balinesas, llenas de cojines.El personal es muy amable, la mayoría de los huéspedes son alemanes. Los bufetes de desayuno y cena son los mejores que hemos probado. Otra cosa curiosa es el que el hotel tiene su propia desaladora.
Sábado 14
El día amanece brumoso y fresco. pero luego el sol pega fuerte y alcanzamos los 33 grados. Vamos hacer lo posible por no quemarnos.
Hemos pasado la mañana caminando por la playa y bañándonos en las piscinas. A fin un poco de relajación después de los ajetreados días de Roma.
Decidimos ir a comer a Morro Jable a unos 15 kilómetros al sur y aquí estamos tomando unas raciones de puntillas, pulpo y gambas al ajillo con papas arrugas y mojo picón, en uno de los restaurante del paseo marítimo del pueblo.
Después de la comida paseamos por la playa y la zona turística de Jandía: el termómetro marca 33 grados y agotados por el calor volvemos al hotel.
El pueblo de Morro Jable no tiene interés pero la playa es grandiosa con una enorme duna por la que se puede tirar la gente porque la parte de arriba está al mismo nivel que el paseo marítimo.
Después de una siesta dimos un largo paseo por la interminable Playa Barca, la marea alta inunda la playa y deja enormes lagunas por las que se puede caminar mojando los pies en las templadas aguas.
Domingo 15
Hoy es día de descanso en el hotel, sólo salimos por la mañana al rastrillo de
Cañada del Río. Nos dimos unos baños en la playa y en la piscina de agua caliente a 26 grados.
Lunes 16
Mañana de playa y piscina. A las dos salimos a comer y conocer la zona occidental de la isla: La Pared, Pájara (donde comimos en un mesón), paisajes de montaña desolados, bellísimos, sin rastro de huella humana, sólo la carretera serpenteando por las colinas; los pueblecillos son cuatro casas sin interés, exceptuando Bentacuria, un pueblo típico Canario con mucho encanto. Destaca también un mirador con dos grandes estatuas de metal de guerreros guanches.
El pueblo de Antigua no tiene nada de particular, lo mismo que Tuineje y Gran Tarajal éste si es un pueblo grande con puerto y vida local sin turistas.
Volvimos al hotel a la caída de la tarde y tuvimos una ocurrencia que pudimos haber lamentado: decidimos ir a contemplar la puesta del sol al otro lado, barlovento, delistmo de la península de Jandia; como no hay carretera nos hemos metido en arena compacta, entre las colinas peladas. Al volver, ya casi de noche, en un giro, caímos en un banco de arena y se hundieron las ruedas motrices del coche medio metro en la arena. A pesar del “De aquí no salimos” de Rafa, nos pusimos a quitar arena con las manos y a poner las alfombrillas del coche para que las ruedas agarrasen. Poco a poco lo fuimos sacando y, con un gran alivio, salimos de la trampa de arena. Menos mal, nos veíamos ya tratando de explicar a los del rent a car que teníamos el coche hundido en un hoyo de arena en medio del desierto.
Martes 17
Hoy toca recorrer la isla y por ello salimos pronto hacia el norte. Condujimos por la carretera del interior hasta la Oliva; en este tranquilo pueblo está la Casa de los Coroneles, un edificio bien reconstruido del siglo XIX, que era la residencia de los gobernadores militares. Está al pie de la imponente montaña de Tindaya, un perfecto cono piramidal con reminiscencias religiosas de los antiguos guanches y que ahora quieren horadar, según una vieja idea de César Manrique, para hacer un monumento interior.
A media mañana llegamos a Corralejo, un gran complejo turístico. Tiene interés por estar al lado del parque natural de las Dunas, un espacio de arenas doradas y grandes playas. Hay dos modernos hoteles Riu en el interior del parque natural y además está atravesado por una carretera, que es cubierta, de vez en cuando, por oleadas de arena. En frente, en el Océano, está el Islote de Lobos, un destino típico de excursiones en barco.
Nos bañamos en las aguas cristalinas y luego comimos en un restaurante del puerto, tomamos mejillones fresquísimos, calamares y mero y nos dieron a probar, muy amablemente, unos trozos de barracuda y morena. Muy rico todo.
De vuelta al sur, paramos a conocer la capital de la isla, Puerto del Rosario, un gran pueblo sin un sólo turista; en cambio, nuestra siguiente parada, Caleta de Fuste, es un centro turístico de gran calidad, que nos gusto mucho; tiene un playa muy protegida, de aguas poco profundas, tibias y calmadas.
Miércoles,18
Hoy hace un día brillante pero fresco y ventoso.Vamos a pasar la jornada disfrutando de las piscinas y la playa del hotel,en plan tranquilo.
A la caída de la tarde nos acercamos a Costa Calma a dar un paseo por el Palmeral,que cubre una área extensa del centro turístico.Hay una mezcla de árboles,palmeras y arbustos autóctonos,es una zona sorprendentemente umbría,de cerrada vegetación;hay senderos para pasear e ir en bici.Me recuerdan los palmerales de los desiertos tunecinos,pero aquí el riego es por goteo y los tubos negros saltan a la vista por todas partes
Jueves,19
Hemos ido a la grandiosa playa de Cofete.
Salimos a las 10 hacia Morro Jable.Después de pasar el puerto se toma una pista de tierra durante 20 km. que atraviesa las negras montañas hacia barlovento de la península.Después de una hora de baches y polvo se llega al poblado de Cofete,cuatro casuchas de aspecto chabolista,y al aparcamiento de la gran playa salvaje;arriba,en la ladera,se halla la casona del magnate alemán que arrendó toda la península a Franco,se dice que quería construir una base secreta para submarinos.
La playa son extensos arenales dorados flanqueados por los farallones oscuros de las montañas de 800 metros que la protegen.
Es curioso el cementerio del poblado,varias tumbas de simples pedruscos amontonados.
Pasamos un par de horas bañándonos en completa soledad y a las 3 y media estamos de nuevo en el restaurante del paseo marítimo de Morro Jable tomando pescado fresco,”burro” y emperador.El termómetro marca hoy 28º,cinco menos que el otro día.
Después de la comida volvemos al hotel a echar la siesta,soñaremos con la apabullante belleza de Cofete.
Viernes,20
Pasamos el día en el hotel y la playa hasta la hora de dejar el hotel;nos dejan una habitación de cortesía para ducharnos y cambiarnos.El servicio del Meliá es estupendo en todos los aspectos.
A las 4 salimos hacia el aeropuerto,entregamos el coche y despegamos sin retrasos a las 18:15
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Norberto,has estado en Lanzarote? Mi abuelo salio’ de joven de ahi para Cuba.Tengo entendido que es una isla con area deserticas pero en realidad no hay muchos escritos de viajes sobre esa isla.
Por: Norberto Cardenas el 25 julio 2009
a las 8:10 PM
¡Hola tocayo! Estuve en Lanzarote hace años, antes de escribir este blog. Es una isla preciosa,volcánica, con buenas playas. Hay mucho turismo pero, gracias al cuidado de los residentes, no se ha degradado como otras zonas litorales de España. Seguramente encontrarás todo tipo de información e imagenes en la red. Saludos.
Por: Norberto el 27 julio 2009
a las 4:13 PM